
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
“Preocupa la actitud pasiva de las autoridades de salud de Bogotá frente a las denuncias de prácticas de cirugías estéticas en consultorios de garaje que no cumplen con los mínimos requisitos de asepsia y que están causando graves secuelas y hasta la muerte a las mujeres”, señaló con preocupación la concejal Lucía Bastidas, quien le pidió a la Secretaría de Salud ejercer control.
El 7 de julio pasado se conoció el caso de María Alejandra Sánchez, una joven estudiante de 24 años, que murió en medio de un procedimiento estético, practicado en un apartamento ubicado en el barrio Mirandela en el norte de Bogotá, que le causó una embolia pulmonar. “No son pocos los casos. La misma Secretaría tiene un registro de 251 denuncias desde el 2012 y al menos el 30 por ciento de los reclamos tiene que ver con fallas en los procedimientos quirúrgicos”, indicó la cabildante.
Para Bastidas, abundan los casos de falsos cirujanos y consultorios que no están registrados y no cumplen con los requisitos de bioseguridad. Las quejas más frecuentes están relacionadas con personal no idóneo y resultado no esperado en las cirugías como senos asimétricos, abultamientos, flacidez y adormecimiento en glúteos.
También son frecuentes y dolorosos por el impacto que causan en la calidad de vida de las pacientes las denuncias por complicaciones como quemaduras, prótesis encapsuladas, dolores e infecciones.
“En las investigaciones que hemos realizado con mi equipo normativo, los cirujanos registrados nos cuentan que la mayor parte de su trabajo se concentra en arreglar los daños que causan los falsos cirujanos plásticos. Estos personajes están haciendo unos cursos de fin de semana en Perú, Brasil y Argentina y aquí el Ministerio de Educación les da un título de cirujano plástico, cuando los profesionales serios y auténticos en este oficio deberían estudiar cuatro años. Este es el tipo de personas que están cometiendo asesinatos”, agregó.
La concejal hizo un llamado de alerta a las mujeres para que tengan cuidado. “Es importante que consulten a la Sociedad Colombiana de Cirujanos Plásticos para que identifiquen cuáles son los sitios y los profesionales que están avalados por procedimientos estéticos”.
De otra parte, dijo que la Secretaría de Salud no se puede escudar en la falta de personal para hacer controles. “El tema se nos está convirtiendo en un problema de salud pública. En Bogotá se viene observando un aumento de la oferta de servicios de cirugía plástica y estética que aseguran conseguir la belleza de forma rápida y sin importar el costo. No solo están atentando contra la vida y la salud del paciente, sino que están generando un descrédito en uno de los temas en los que Bogotá está acreditada mundialmente y es destino turístico: la calidad de sus cirugías estéticas, aquellas que practican los profesionales éticos y formados y registrados”.