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Agobiados por la ola de delincuencia que se registra en el noroccidente de Bogotá, habitantes de los barrios Álamos Norte y Salinas de la localidad de Engativá intentaron linchar a dos jóvenes que minutos antes habían asaltado un local comercial.
Se trata de dos menores de edad, de 14 y 16 años, quienes en compañía de un adulto llegaron hasta un restaurante, atracaron a todos los clientes y ante la negativa de uno de ellos, lo atacaron con un arma blanca.
Cuando intentaban escapar del lugar una vez perpetrado el hurto, ambos jóvenes fueron sorprendidos por la comunidad que, enfurecida y armada de todo tipo de objetos, intentó lincharlos.
Ante la magnitud y reacción de los habitantes, los menores tuvieron que refugiarse en otro local comercial y para su fortuna, la Policía llegó oportunamente a la zona y los auxilió de los ataques de los vecinos. (Video: Por intentar robar en restaurante de Bogotá, dos menores casi terminan linchados)
Sin embargo, los uniformados que atendieron el caso no lograron contener el malestar generalizado de la comunidad y fue necesaria la intervención de hombres de la fuerza disponible y el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad).
“En el momento en el que se ve que la turba la emprende contra los dos sujetos y que su vida está en peligro, los menores proceden a encerrarse dentro del local y se hacen en la parte posterior del establecimiento (…) no podemos en ningún momento permitir que estas acciones de hecho se hagan, estamos para garantizar la vida de cualquier persona”, explicó a Noticias Caracol el coronel Darío Puentes, comandante operativo de la Policía en el occidente de Bogotá.
Durante varios minutos las autoridades analizaron la forma de trasladar a los jóvenes, ya que la comunidad insistía en su ánimo de atacarlos. Hasta pasadas las 10 de la noche, fuertemente escoltados y en una tanqueta del Esmad los delincuentes pudieron ser trasladados.
No obstante, la acción de la Policía causó indignación entre los habitantes quienes la emprendieron con piedras contra los uniformados argumentando que las autoridades eran cómplices de los infractores al no permitir que la comunidad hiciera justicia por mano propia. El hecho dejó a dos policías heridos con lesiones leves.