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Roberto Junguito, presidente de la Federación de Aseguradores de Colombia, (Fasecolda) explicó que aunque aún no se ha definido la mecánica cómo se logrará que los capitalinos tomen un seguro para proteger sus inmuebles ante un posible terremoto, en los próximos meses, se presentará una estrategia conjunta para que por lo menos el 90% de los dueños de casas y edificios de la ciudad tengan un respaldo al momento de que un desastre natural afecte sus propiedades total o parcialmente.
“Nosotros estamos muy preocupados porque luego de diez años del terremoto de Armenia, que dejó miles de damnificados, ni siquiera el 10% de los inmuebles del país, que están en zonas sísmicamente activas, se encuentran asegurados contra este tipo de eventos. Y es más preocupante la situación si se tiene en cuenta que estos seguros son muy fáciles de adquirir y su costo en el mercado no es muy alto”, explica Junguito.
Otra de las preocupaciones de las autoridades de la ciudad es que las personas que adquirieron un inmueble a través de un crédito hipotecario, en cada cuota pagaron el seguro, pero una vez finalizaron su obligación crediticia, no renovaron las pólizas y quedaron nuevamente desprotegidas ante desastres naturales.
Asimismo quienes viven en copropiedades (edificios, conjuntos residenciales) en su mayoría ignoran que al tener espacios comunes es su obligación estar protegidos contra este tipo de calamidades.
Una de las posibilidades para hacerse este seguro, según han estudiado el Distrito y las aseguradoras, es que la póliza llegué con el recibo del impuesto predial a cada inmueble, para facilitar su adquisición. “Es claro que no sería obligatorio y al igual que los pagos opcionales que llegan con este impuesto, el seguro puede o no adquirirse, y el propietario decide si lo toma o no y con qué aseguradora. La estrategia de que llegue con el predial es sólo para darle más posibilidades y acceso a los bogotanos. Además se está contemplando facilitar un subsidio a los más pobres”.
De acuerdo con Fasecolda, el seguro contra terremotos no se vende como una póliza única, sino que quien adquiere uno de estos servicios compra un paquete que además lo indemniza contra incendios y actos de terrorismo.
El año pasado las aseguradoras del país registraron un aumento en sus ingresos por ventas de este tipo de seguros de 16%. Por incendios pagaron primas que ascendieron a $290 mil millones. Mientras que por actos de terrorismo y terremotos el incremento fue casi nulo.
Las ciudades que se encuentran en las más importantes zonas de actividad sísmica son Bogotá, Cali, Medellín y Bucaramanga.