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Soacha fue el municipio de Cundinamarca con el mayor número de accidentes de tránsito durante 2008. Así lo ratifica el informe anual del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, Forensis 2008. Se presentaron 220 lesiones y un total de 42 muertes. Dentro de un año, cuando una nueva edición del informe sea publicada, la cifra de decesos registrará el fallecimiento de Luz Estela Nocua y dos de sus hijos, quienes fueron arrollados por un bus de transporte público el domingo, cuando cruzaban la Autopista Sur en el sector de Salitre Durcales.
Más allá de las cifras, los habitantes de la zona salieron a protestar por una situación también señalada por Fernando Escobar, personero de Soacha: desde el punto en el que el municipio limita con Bosa, hasta el barrio El Altico, en un tramo de aproximadamente 3,5 kilómetros, hay tan sólo cuatro puentes peatonales.
De hecho, el puente peatonal más cercano a donde Luz Estela Nocua fue arrollada, se encuentra a casi 2 kilómetros, según palabras de Escobar. “Lamentablemente Soacha está dividida en dos por cuenta de la Autopista Sur. Los fines de semana el riesgo de accidentes se multiplica porque es la vía que conecta con la salida de Bogotá hacia Girardot”.
Tras la muerte de la mujer y los dos menores de 4 y 8 años, los habitantes de Soacha bloquearon por casi tres horas el tránsito por la Autopista Sur, exigiendo una solución. Ayer, a lo largo del día y en una jornada enmarcada dentro del Plan Retorno, un policía de tránsito controló el paso peatonal en el sector del accidente.
Esta semana se pactará una reunión entre la Alcaldía, la Gobernación, el Instituto Nacional de Concesiones (INCO), el Concesionario Autopista Bogotá-Girardot y la Secretaría Departamental de Obras Públicas, para explorar posibles salidas al problema, por lo menos transitorias, antes de que debido a las obras complementarias planeadas para el sistema Transmilenio se construyan siete puentes peatonales en ese recorrido de 3,5 kilómetros. Los habitantes piden una solución pronta y no una que venga con los años, cuando los puentes peatonales actuales ya estén desgastados.