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El lunes 3 de agosto 3.258 maestros de Bogotá ocuparán en propiedad su puesto en algún colegio del Distrito. Llegarán a cargos que hoy tienen colegas nombrados de forma provisional. Lo único que falta es que los nuevos profesores, que pasaron el concurso docente que comenzó en 2012, escojan en una audiencia el colegio en el que quieren trabajar. Todos podrán elegir, pero la demanda se concentra, de acuerdo con la Secretaría de Educación Distrital (SED), en Bosa, San Cristóbal, Ciudad Bolívar y Usme, localidades del Sur.
Es allí donde hoy trabajan más maestros provisionales, debido a la prevención que ciertas condiciones, como la distancia o la inseguridad, han provocado tradicionalmente en los maestros a la hora de elegir dónde trabajar.
Pongamos el ejemplo de la Institución Educativa La Belleza-Los Libertadores, en San Cristóbal Sur. El rector, Jorge Amaya, tiene a cargo seis docentes en provisionalidad, cinco de los cuales trabajan en la jornada de la tarde. Su experiencia le indica que esta es la jornada en la que menos quieren trabajar quienes llegan a la institución, “no sólo porque no les gusta el horario, sino por la población a la que se enfrentan, las dificultades de convivencia y la lejanía”.
Su colegio queda en un sector en límites con Usme, donde últimamente escasean las rutas de transporte público debido a los cambios que ha generado el SITP. “Es difícil que se acabe la provisionalidad”, dice. “Ahora entran unos docentes nuevos, pero pueden comenzar a renunciar y generan huecos que deben llenarse temporalmente con otros”.
Olga Beatriz Gutiérrez, subsecretaria de Gestión Institucional de la SED, dice que el objetivo es que al final del proceso esas localidades tengan plantas docentes estables. La lógica del concurso establece que alguien deberá llegar a esos colegios nombrado en propiedad: los cupos disponibles son 3.258, pero la lista de espera la integran 7.381 maestros. Los de mejores puntajes escogerán primero su colegio y el procedimiento avanzará hasta llenar las plazas vacantes. Si a alguien no le gusta ninguna opción, saldrá del proceso y le dará paso al siguiente. Incluso, si un profesor ya nombrado decide salirse del colegio escogido, lo remplazará otro que esté en lista.
De los provisionales, 557 pasaron el concurso y seguirán en sus cargos. Unos 2.700 que están en esa condición y no pasaron o no presentaron las pruebas deberán buscar empleo. Sólo ocuparán una plaza si pasan un nuevo concurso, para el que la Nación, encargada de organizarlo, aún no ha fijado nueva fecha.
chernandez@elespectador.com