Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Luego de iniciar pesquisas para establecer si hubo irregularidades en el uso de los recursos públicos y la gestión contractual realizada por Canal Capital para transmitir el concierto de Paul McCartney, el pasado 19 de abril, la Contraloría distrital indicó que la misión fue “eficiente, económica y eficaz”.
La auditoría realizada por la Contraloría a la contratación adelantada por Canal Capital para los derechos de transmisión por radio y televisión del concierto del exbeatle estableció que en los procesos contractuales se “cumplió con la finalidad última de la contratación estatal”, al satisfacer la necesidad de la comunidad ya que se permitió el acceso a un espectáculo “que de otra manera no hubiera podido tener por los elevados costos de la boletería”, según lo reveló el informe conocido por Caracol Radio.
De acuerdo con el análisis del ente de control sobre los costos en los que incurrió el Canal Capital para la transmisión (sistemas Flay Away, microondas, audio, luces, periodistas, pauta radial), estos fueron de $64.107.176 que, al sumarlos a los $839.776.896 que recaudó Fernán Martínez por los derechos, suman un total de $903.884.072. Al restarle a esta cifra los $733.990.800 que recibió el canal por concepto de publicidad, la inversión final fue de alrededor de $170 millones.
La contraloría concluyó, en un documento de 17 páginas avalado por el contralor Diego Ardila y la contralora auxiliar Ligia Botero, que no hubo hallazgos, dado que la entidad ejecutó todos los contratos relacionados con la transmisión del concierto, “conforme a la normatividad que los reglamenta”.
El ente de control agregó que la inversión final de $170 millones “no se considera detrimento al patrimonio pues se ajusta su empleo en el objeto social del Canal, el ánimo de posicionarlo frente a otros canales (incluidos los privados)”.
El ente de control también revisó el contrato de cesión de derechos de emisión y de transmisión y examinó los siete contratos suscritos para cumplir con las exigencias de los representantes de McCartney y concluyó que todos ellos se hicieron de acuerdo “a los procedimientos propios de la actividad comercial y del objeto social de Canal Capital”.