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Este martes el contralor general, Julio César Turbay Quintero, dijo que el último documento con el que supuestamente se acordó el cierre financiero para la descontaminación del río Bogotá no tiene validez porque ni siquiera fue firmado por el alcalde Samuel Moreno y por el gerente del Acueducto y Alcantarillado de la ciudad, Jorge Enrique Pizano.
El Alto Funcionario dijo que hay un plazo máximo hasta el 8 de agosto para que el Ministerio de Ambiente, Planeación Nacional y Distrital, la Empresa de Energía de Bogotá, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, la Corporación Autónoma Regional (CAR) y las contralorías de Bogotá, Cundinamarca y Soacha presenten un "proyecto serio con el que se fije un cierre financiero definitivo".
"Hasta esa fecha tienen plazo para presentar un proyecto serio o de lo contrario se iniciarán las indagaciones preliminares a los funcionarios que tengan responsabilidad en el caso y se sancionarán por detrimento patrimonial, falta de gestión, daño al patrimonio público, afectación al medio ambiente y falta de resultados", puntualizó Turbay Quintero.
Igualmente, el Contralor General dijo que tras dos años de la descontaminación del río Bogotá todavía no hay avances en el proceso, "cada día que se demore más la descontaminación cuesta más dinero".
Además, indicó que el primer "cierre financiero" que se firmó en la ciudad fue el pasado 2 de diciembre de 2008 por $765 mil millones y el último que se acordó el pasado 2 de junio fue por $750 mil millones. "Al contrario de mostrar avances, lo que se presentó fue una desmejora en el proceso".
Finalmente Turbay Quintero manifestó que no se puede dejar pasar el tiempo con buenas intenciones, pero sin resultados.