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Luego de la implosión controlada del edificio Fernando Sor, ubicado en la calle 26 con 37, que se llevó a cabo el pasado domingo a las 4:20 de la tarde, el vicepresidente técnico de Conalvías, Raúl Charry, dijo que en dos semanas se acabará de demoler y de retirar los escombros de la edificación que fue derribada para agilizar las obras que le darán paso al Transmilenio por la calle 26, y que conectará a la ciudad con el aeropuerto internacional Eldorado.
Esta implosión es la primera operación de este tipo que se hace en Bogotá, en la que se usaron 25 kilos de explosivos tipo indugel y 1.000 metros de cable detonante. Para el proceso se instalaron micro detonantes en los primeros cuatro pisos que estallaron al mismo tiempo.
La edificación, que sirvió como academia musical, duró 5 segundos en desplomarse frente a los centenares de curiosos que presenciaron el evento.
Conalvías y el IDU dispusieron de 3 retroexcavadoras, y excavadoras, 4 volquetas para remover los escombros y polvo que se extendieron a seis metros a la redonda.
El método de implosión es un procedimiento que consiste en colocar cargas de explosivos controladas con micro retardadores en lugares estratégicos que al detonarse eliminan el número suficiente de apoyos de estructura, en una secuencia, provocando el desplome de la estructura de manera controlada.
El procedimiento se realizó atendiendo las recomendaciones técnicas del Fondo para la Prevención y Atención de Emergencias de la capital (FOPAE) y contó con el apoyo de la Policía Metropolitana de Bogotá, el Cuerpo Oficial de Bomberos, Defensa Civil, Secretaria de Movilidad, Alcaldía local de Teusaquillo y el Ejército Nacional, que avaló, certificó y entregó los explosivos.