Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Mientras el Gobierno Nacional anuncia paquetes de ayuda de emergencia para salvar al sector salud, sumido en una profunda crisis económica, el Distrito avanza en la creación de su propia EPS en asocio con Salud Total.
Héctor Zambrano, secretario de Salud y por estos días alcalde encargado, habla acerca de los retos y las posibilidades de sacar adelante el barco de Salud Capital, como se llamará la nueva empresa, mientras las demás naves de la salud se hunden.
Para Zambrano el momento es ideal y, asegura el funcionario, el proyecto demostrará que la alianza entre el sector público y privado puede resultar en un mejor servicio para la gente.
¿En qué va el proceso de apertura de la EPS del Distrito?
A mediados de año se firmó la alianza y el acuerdo de socios estratégicos entre Salud Total y el Distrito. La ciudad quedó con una participación del 51% en la nueva EPS Salud Capital de economía mixta. Desde entonces se han cumplido todos los requisitos para lograr la aprobación de la Superintendencia de Salud. Hasta el momento hemos entregado más de 1.350 documentos para cimentar el nacimiento de la EPS. El Distrito ya invirtió su parte ($12 mil millones) y tan sólo estamos a la espera de que la Superintendencia nos dé el visto bueno, algo que creemos sucederá en enero.
Si esto sucede, ¿cuándo entraría en operación Salud Capital?
Inmediatamente. Incluso ya hay una sede administrativa en el barrio Teusaquillo. Arrancaría con cerca de 450 mil usuarios que son los de Salud Total, además de personas que se han retirado de otras EPS.
En un momento en que varias empresas de salud están al borde de la quiebra, ¿por qué apostarle a la EPS distrital?
Vemos la coyuntura como una gran oportunidad. Una de las apuestas del proyecto es demostrar que la alianza entre el sector público y privado puede rendir frutos. Esta será una empresa de economía mixta, pero con vocación de servicio público. El objetivo del Distrito, como su tarea no es buscar ganancias (aunque tampoco pérdidas), es mejorar la calidad del servicio en temas como atención primaria e integral.
¿Cuáles serán los beneficios para la ciudad de tener esta EPS?
Uno de los mayores beneficios es para la red pública hospitalaria, puesto que su volumen de contratación mejorará sustancialmente. Esto significa que habrá mejores recursos y mayor atención para todos los usuarios. La idea es que la nueva EPS lleve más pacientes a la red pública y así el sistema adquiera una nueva dinámica.
¿Y esas ventajas en qué se traducen para los usuarios de Salud Capital?
Primero, la cobertura. Hoy en día hay muchos lugares de Bogotá en donde la única atención de salud la brinda la red pública. El paciente tendrá a su disposición más de 150 puntos en toda la ciudad. Por otro lado, la alianza con la parte privada genera un manejo de los recursos más ejecutivo y eficaz, una mejor gerencia en general.
¿Qué evitará que la EPS distrital no quiebre, como está sucediendo con otras en este momento?
Aumentar la cobertura en personas aseguradas. Nosotros esperamos que en los dos primeros años de operación contemos con un número de afiliados que oscila entre 800 mil y un millón de personas. Los estudios de mercado que realizamos afirmaron que un 70% de las personas encuestadas entrarían a la EPS. Hay un volumen importante de ciudadanos que quieren inscribirse en esta empresa. Además, nos estamos aliando con el mejor asegurador, que no es algo que afirmamos nosotros, sino que está respaldado por encuestas y análisis. Y no estamos empezando de cero, sino con una base de casi medio millón de usuarios. Lo importante es contar, también, con esquemas de contratación razonables.
¿El Distrito es juez y parte: dueño y regulador de la EPS. Esto no afectará su labor de vigilancia?
Salud Capital operará autónomamente, pero estará vigilada por la Secretaría de Salud como cualquier otra EPS. En este sentido le decimos a la ciudadanía que acá habrá total transparencia y los procesos de supervisión se aplicarán con la rigurosidad del caso. Además, la Secretaría se encargará de que todas las EPS cuenten con las garantías para afiliar personas. El manejo de la nueva empresa será equilibrado frente a las demás.
Alcalde por unos días
La oficina principal del Palacio Liévano no es un lugar desconocido para Héctor Zambrano, no sólo porque como secretario de Salud debe entrar en ella regularmente como parte de sus funciones laborales, sino porque, contando esta vez, son cuatro las ocasiones en que el mandato de la ciudad ha quedado en sus manos. Recuerda momentos de calma y tensión al frente del escritorio que hoy ocupa el alcalde Samuel Moreno, como aquella vez que recibió duros cuestionamientos por parte del Ministerio de Defensa en un polémico consejo de seguridad en la localidad de Suba. ¿Le gustaría ser alcalde?: “Soy una persona que ama su ciudad. Nací acá y he hecho carrera como servidor público de Bogotá durante muchos años. Más que aspiraciones personales, hay que pensar en el servicio que se presta a la ciudad”, afirma Zambrano.