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En diálogo con El Espectador, el alcalde Gustavo Petro explicó por qué los 44 buses de Transmilenio que llegaron a la ciudad a finales de marzo y que deberían comenzar a circular a partir del 9 de abril todavía están parqueados y no han comenzado a prestar servicio.
El jefe de la administración distrital indicó que la razón está relacionada con el tipo de contrato, pues si comienzan a circular automáticamente se prorrogaría. “El contrato de la fase I de TransMilenio propuso un millón de kilómetros para su finalización debido a la reposición de buses viejos por nuevos en donde se permitió la entrada de cerca de un centenar de buses, ese kilometraje nunca se cumplió y el contrato se volvió indefinido, desplazándose en el tiempo, y alargándose por 20 ó 30 años más”.
Petro indicó que esta semana se reunirá con los operadores de Transmilenio para hablar de la renegociación de los contratos con el fin de concertar y dar vía libre para que entren a funcionar los buses que desde hace un mes se encuentran en la ciudad y no han podido circular. Una vez se logre un acuerdo en este sentido, los articulados entrarían a operar en las avenidas Américas y Caracas.
El mandatario de los capitalinos puntualizó que se debe tener mucho cuidado para que no pase lo que sucedió en la anterior administración, que ingresaron nuevos buses de Transmilenio que se acogieron a ese tipo de contratación estipulada en la fase I. “Estos nuevos buses tienen otra normatividad distinta en su contratación al pertenecer a la fase III de Transmilenio”.
Agregó que si permite el funcionamiento de los buses y admite la modificación del contrato de la fase I automáticamente estaría prorrogando el contrato repitiendo la historia.
Los 44 nuevos buses están parqueados en los patios de las calles Sexta y 80. La entrada de esos buses hace parte de las medidas contempladas para satisfacer la demanda de pasajeros y mejorar la prestación del servicio en el sistema masivo capitalino.
Los vehículos hacen parte de la flota de 133 buses que operarán en la fase III de Transmilenio. La idea es que los buses refuercen las otras fases del sistema mientras se da vía libre a los articulados por la carrera Décima y la calle 26.
El operador Consorcio Express trajo 22 biarticulados con capacidad para 250 personas y 10 articulados con capacidad para 160 personas; el operador Gmovil trajo cuatro biarticulados y cuatro articulados. Los buses llegaron provenientes de las plantas de Busscar en Pereira y Marcopolo en Cota.
Renegociación de los contratos Por el momento, la renegociación de los contratos de Transmilenio está dilatada debido a las apelaciones efectuadas por parte de los operadores del sistema y la Administración Distrital, que acudieron a ese mecanismo jurídico en contravía al fallo que ordenaba a los operadores encargarse de los gastos de mantenimiento como aseo y vigilancia.
El contralor de Bogotá, Diego Ardila Medina, ha explicado que la concesión con los operadores de Transmilenio podría llegar a su fin antes de que se conozca una decisión definitiva que permita hacer una verdadera revisión de los contratos. «Las cuentas más o menos nos dicen que esto podría demorarse como dos años o más para que la jurisdicción contenciosa administrativa se pronuncie en última instancia. Los vehículos que hacen parte de la primera fase de Transmilenio ya están cerca de los 700 mil kilómetros», explicó Ardila a esa emisora radial.
Desde el año 2001 al 31 de agosto de 2011, los operadores privados de Transmilenio han recibido 4,4 billones de pesos, es decir el 94,7 por ciento del total de los ingresos del sistema. El Distrito a través de Transmilenio ha recibido 249.728 millones de pesos.
Lo que ha recibido el Distrito equivale al 5,3 por ciento de las ganancias y es la administración de la ciudad quien tiene que arreglar las vías a los operadores privados.