Publicidad

Fueron levantados los sellos de los consultorios del Congreso

Poco después de que la Secretaría de Salud decidiera que no podían funcionar los centros médicos del legislativo al presentar varias falencias, el Ministerio de Protección Social dio reversa a esta medida.

08 de mayo de 2008 – 04:00 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

La muerte del parlamentario José Fernando Castro Caycedo desató la polémica. La Secretaría de Salud del Distrito tomó la decisión de cierre este jueves, después de realizar una visita a las instalaciones.

Esta informó que durante la inspección se evidenció que ninguno de los consultorios estaba registrado con esa entidad, condición necesaria para su funcionamiento.

"Encontramos medicamentos vencidos, entre ellos antibióticos, sueros e incluso la epinefrina, que es una medicina necesaria para reanimar al paciente", explicó Héctor Zambrano, secretario de Salud de Bogotá.

El funcionario aseguró que la entidad tiene toda la potestad para cerrar cualquier centro médico que funcione en Bogotá y que ante este tema tendrá que responder la parte administrativa del Congreso.

"El cierre es temporal, mientras se solucionan las falencias que encontró la comisión de vigilancia y que ponen en riesgo la vida de las personas que son atendida allí", agregó.

Por su parte el Alcalde de Bogotá, Samuel Moreno, defendió el sistema de salud de Bogotá y aseguró que existen pruebas que corroboran que hubo respuesta inmediata por parte de la red de emergencias de la ciudad.

"Las grabaciones de la cámara de seguridad muestran el momento exacto en que la moto-ambulancia ingresa a la Plaza de Bolívar y que no corresponden con las afirmaciones de algunos congresistas que aseguran que la respuesta del Distrito tardó más de 40 minutos", dijo Moreno.

El mandatario anunció además, que el Distrito implementará una central de referencia para urgencias en el centro de Bogotá, que contará con todos los implementos necesarios para atender cualquier situación de este tipo y que incluye la compra de 10 moto-ambulancias más.

Después de la muerte del parlamentario Jose Fernando Castro Caycedo, quien sufrió un ataque en las instalaciones de la Comisión Sexta del Congreso, surgió la polémica porque, según versiones entregadas por los testigos, hubo serias improvisaciones respecto a la atención médica en casos de emergencia.

El congresista Roy Barreras, quien ofició como médico para brindar los primeros auxilios en el momento del accidente, criticó la respuesta de los médicos del Congreso.

"No tuvimos ni siquiera una camilla en la cual depositarlo para poder hacer los masajes cardíacos de la manera más adecuada y nos tocó bajarlo cargado los cuatro pisos, haciéndole simultáneamente masajes y respiración boca a boca. No había una bala de oxígeno, no había un resucitador, un equipo de los que se necesitan mínimamente para atender estas emergencias. Solamente las manos. Él duró 40 minutos sin oxígeno", dijo.

El Congresista relató que en vista de que nunca llegó la ambulancia, tomó la decisión de trasladarlo en un carro particular, haciéndole las labores de reanimación mínimas.

"Llegamos a una clínica llamada Emmanuel, pero no había nada. No tenían servicio de reanimación, había mucho enredo y mucho desorden. En la clínica duramos diez minutos más dándole respiración boca a boca y no aparecía el equipo para hacerle un procedimiento", relató Barreras.

Alfonso Valencia, gerente del Hospital Santa Clara, donde fue trasladado como última opción, y quien atendió al congresista en el centro asistencial aseguró que: "independientemente de lo que se haya hecho por el paciente, el desenlace es el mismo porque la patología del Dr. Castro era crítica y no dependía de la atención prestada".

Publicidad

Sin embargo, el galeno dijo que quedó claro que existe un desconocimiento del protocolo de emergencias y de las redes hospitalarias en Bogotá. "El Hospital Santa Clara queda a cuatro minutos del Congreso y allí se puede atender cualquier tipo de emergencia, no entiendo por qué primero lo llevaron a una clínica que es para atender partos (Emmanuel)".

El galeno afirmó además que el parlamentario llegó en el carro de sus escoltas, seguido por una patrulla y detrás una ambulancia vacía. "En estos casos el carro particular debe parar si ve que ya hay un vehículo con los requerimientos necesarios para atenderlo".

Publicidad

Por su parte, Rodrigo Botero, médico encargado del consultorio de la Cámara de Representantes, se defendió de las acusaciones hechas por algunos parlamentarios y aseguró que la atención que prestaron los profesionales de la Institución fue eficaz y permitió restablecer los signos vitales del paciente.

"A esa hora yo me encontraba atendiendo a la congresista Gilma López cuando recibí la notificación que una persona sufrió un mareo en la comisión sexta del Senado. Nunca me avisan que el paciente está en estado crítico; sin embargo yo salgo con los equipos básicos y con la enfermera", dijo.

Publicidad

Según la versión del médico, cuando él llegó al lugar el representante estaba en el piso y estaba siendo atendido por los congresistas Iván Moreno y Roy Barreras. "Yo colaboré con las labores de reanimación y siempre insistí en la necesidad de una ambulancia. Ésta nunca llegó", agregó.

Explicó que la camilla tardó en llegar porque tuvo que solicitarla al consultorio del Senado, que está ubicado en el sótano del Capitolio.

Publicidad

En este punto Humberto Elizalde, enfermero del consultorio del Senado, aseguró que cuando él recibió la llamada del Dr. Botero inmediatamente salió con una bala de oxigeno, la camilla y un desfibrilador. Desmintió las versiones que aseguran que la camilla estaba en mal estado.

"Por la ubicación del consultorio del Senado (en el sótano del Capitolio) cuando yo llegué con lo que me había solicitado el médico ya estaban transportando al parlamentario al vehículo", aseguró el enfermero.

Publicidad

El cuerpo médico del Congreso reconoció que es necesario contar con una ambulancia y que en varias ocasiones la han solicitado, no solamente para uso del Capitolio, sino para la zona en general.

Una delegación del Ministerio de la Protección Social visitará el Congreso de la República para corroborar que allí se tengan todos los implementos necesarios para atender este tipo de emergencias. De no ser así, la Institución podría ser multada hasta por 230 millones de pesos.

Publicidad

El lío de la demora de la ambulancia

Varias de las quejas apuntaron también a la tardanza de la ambulancia que trasladaría al parlamentario al centro médico más cercano. Algunos aseguran que llamaron a la línea 123 en repetidas ocasiones y que sólo después de 30 minutos apareció una moto- ambulancia.

El Secretario de Salud de Bogotá, Héctor Zambrano desmintió en ese momento dichas afirmaciones. "La ambulancia tardó 13 minutos en llegar porque la primera llamada al 123 entró a las 11:59, tenemos las grabaciones que lo corroboran. Cuando la moto- ambulancia llegó al Congreso el representante ya había salido para el Hospital en un carro particular. Al llegar a la Clínica Emanuel fue el médico de la moto-ambulancia quién intubo al Dr. José Fernando Castro".

Publicidad

Por su parte Jhon Alexander Segovia, médico de la moto-ambulancia, aseguró que el protocolo de atención en este tipo de casos estima que el tiempo máximo en que debió llegar hasta el Congreso era de 4 minutos, pero tardó 13 porque habían varias marchas que impidieron la rápida movilización.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido