
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Que “el metro es una imperiosa necesidad” para Bogotá, como lo dijo el alcalde Gustavo Petro, es algo que pocos ponen en duda en la ciudad en medio del caos de transporte. Pero lo que quedó claro la semana pasada es que ahora la discusión es cómo se financiará. De hecho, el exalcalde y presidente de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, Juan Martín Caicedo, dijo que no sería posible abrir licitación para la línea férrea en 2015 por la falta de recursos.
Precisamente la falta de planes concretos para conseguir el dinero es uno de los puntos que más inquieta al Gobierno. Incluso se sabe que en los pasillos de Planeación Nacional se analiza la posibilidad de ver qué modificaciones se podrían hacer al proyecto metro, sin afectar la demanda de pasajeros esperada. Una de las opciones sería que la línea férrea tenga tramos que vayan en superficie y no sea subterráneo totalmente.
En conversaciones extraoficiales, este diario pudo constatar que a Planeación Nacional le preocupa que Bogotá no tenga los $4,5 billones que le correspondería aportar del total de $15 billones que cuesta el metro. El secretario de Hacienda, Ricardo Bonilla, dijo que la obra “es financieramente viable” y recordó las alternativas con las que el Distrito cuenta: recursos del cupo de endeudamiento, sobretasa a la gasolina, derechos de edificabilidad que pagarán los desarrollos comerciales aledaños a las estaciones y cobros por congestión.
Para el presidente del Concejo, Miguel Uribe, el proyecto —aunque necesario— no está madurado para garantizar que va a ser exitoso. Según él, el alcalde está “apresurándose para tener el metro y tener éxitos electorales”. La concejal María Fernanda Rojas, en cambio, considera que “lo único que no quieren es que Petro sea el que firme el contrato del metro”.
Más allá del pulso político, evidente en esta historia, les contamos cuáles son las dudas que hay detrás de las propuestas de financiación de los recursos que debe aportar el Distrito.
1 – Recursos del cupo de endeudamiento
El alcalde Petro dijo que una fuente para financiar el metro son los $3,4 billones de cupo de endeudamiento que le aprobó el Concejo en 2013. Sin embargo, éste fue previsto para obras que se eliminaron del cobro de valorización, estudios de Transmilenio en la avenida Boyacá, cables aéreos, construcción de parques y proyectos de infraestructura.
El concejal Antonio Sanguino dice que el alcalde “tendría que presentar un proyecto de acuerdo para cambiar la destinación de estos recursos”. Por su parte, Miguel Uribe, presidente de la corporación, cree que quizá Petro no tenga que pedirle permiso al cabildo para usar el cupo en el metro, pero que “lo responsable sería invertirlo en lo que había propuesto antes.
Sanguino agrega que sería un error que por cuenta del metro se desista de una obra necesaria para la ciudad, como la troncal de la Boyacá y las 20 obras viales que por propia iniciativa del alcalde se sacaron del cobro de valorización.
2 -Sobretasa a la gasolina
El secretario de Hacienda, Ricardo Bonilla, dijo que otra de las fuentes para conseguir la plata para el metro es usar los recursos que la ciudad recibe por la sobretasa a la gasolina.
El recaudo por este tributo nacional en la capital se invierte en la reparación de la malla vial: la mitad va para las troncales de Transmilenio, el 30% para las vías locales y el restante 20% para las grandes avenidas.
El propio alcalde Petro ha dicho que se necesitan 70 años y $7 billones para arreglar la malla vial de Bogotá, de manera que, ¿de dónde va a conseguir recursos adicionales el Distrito si decide destinar la sobretasa al metro? Además, ¿cómo cambiará el rumbo de estos recursos? El concejal Miguel Uribe señala que la administración no podría hacerlo, pues por ley estos recursos tienen destinación específica.
3 – Pagos que harían los comerciantes
La administración ha repetido que con el metro no perderá la opción de captar parte de los dineros que reciban constructores de grandes centros comerciales cerca de las estaciones, como ocurrió con Transmilenio. El alcalde plantea que las estaciones se financien cobrando derechos de edificabilidad, que pagarán los desarrollos comerciales de predios aledaños, por beneficiarse con el proyecto. Lo que se conoce como recuperación de plusvalía. Esta opción se incluyó en la modificación que Petro hizo en 2013 al Plan de Ordenamiento Territorial, medida que suspendió el Consejo de Estado. Pero la administración espera que en los próximos días levanten esta suspensión. De cualquier forma, el Distrito también podría decretarla, pues la recuperación de plusvalía es un mecanismo que contempla la ley.
Pero tampoco está claro cuánto recaudaría en realidad la ciudad y si alcanzaría para cubrir los $5,5 billones que cuestan las estaciones.
4 – Cobros por congestión
En cuanto al plan de implementar cobros por congestión en ciertas zonas de la ciudad para vehículos particulares, por ahora se trata sólo de una idea. Ya en dos ocasiones, en lo corrido de 2014, el Distrito presentó el proyecto al Concejo y no fue aprobado.
El alcalde Gustavo Petro dijo la semana pasada que de ponerlo en marcha, la ciudad podría recaudar $100 mil millones anuales. Pero habrá que ver si el Concejo tendría una respuesta distinta en caso de que la administración vuelva a proponer la iniciativa.
El secretario de Hacienda, Ricardo Bonilla, dijo que los cobros van a ser incluidos en el nuevo Plan de Desarrollo Nacional que está elaborando el gobierno Santos. En todo caso, sigue siendo una muy buena idea, pero con poco futuro en el corto y mediano plazo.