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El carrusel de negocios que según denuncias de subcontratistas de la Alcaldía se estaría presentando con 10 de las más importantes obras de infraestructura de la ciudad prendió las alarmas acerca del futuro de más de $280 mil millones que la administración distrital habría invertido en ellas.
La gran preocupación, más allá del debate sobre el supuesto tráfico de influencias para favorecer a un promotor de la campaña de Iván Moreno, hermano del alcalde, es qué va a pasar con las obras, cuánto terminarán costándoles a los bogotanos y cuándo serán por fin terminadas.
Mientras la Alcaldía Mayor guarda silencio sobre el tema y las denuncias de las revistas Dinero y Semana se toman el Concejo —en donde se reunieron ayer los cabildantes que desde hace dos años revelaron la existencia de un carrusel de contratos en el IDU— el contralor distrital, Miguel Ángel Moralesrussi, sorprendió con una respuesta que causó más inquietud que los mismos hechos denunciados: “Los carteles de contratación son una práctica de vieja data”.
La lapidaria frase del funcionario que controla los recursos de la ciudad fue pronunciada minutos después de decir que su despacho no conoce las denuncias de Alejandro Botero, un subcontratista de obras como los andenes de la calle 15, quien aseguró que Emilio Tapia es el hombre que maneja los hilos de las obras y que lo hace amparado en su cercanía con el senador Iván Moreno, a quien le ayudó a conseguir un inusitado caudal electoral en Sahagún, Córdoba, en donde pasó de obtener un voto en 2006 a casi cuatro mil este año. Botero asegura que se atrevió a denunciar porque a sus empresas les quitaron los contratos inicialmente asignados y ni siquiera le reembolsaron los recursos invertidos, que ascienden a $200 millones. Los contratistas que tienen a cargo los trabajos aseguran que Botero es un extorsionista y que ya los había amenazado con un escándalo si no le daban dinero.
El Espectador les siguió la pista a los contratos que según Botero serían manejados por Tapia y su influyente equipo de colaboradores. Se trata de 10 obras por más de $280 mil millones, que incluyen la construcción del promocionado paso deprimido de la calle 94 con carrera 9ª. También están los andenes en la carrera 19 entre las calles 134 y 161, y la calzada sur de la calle 153 entre la Autopista Norte y la Avenida Boyacá.
Dos de esos contratos ya fueron cedidos, parcial y totalmente, y el índice de ejecución se encuentra, para el caso de la reparación de la malla vial en varios distritos de conservación, en niveles que no llegan al 20%. Sin embargo, el IDU asegura que en el caso de la construcción de un puente peatonal para la Avenida José Celestino Mutis, a la altura del parque El Lago, la obra está en el 90%.
Entre los contratistas a los que fueron asignadas no aparece el nombre de Tapias, pero sí el de personas cercanas a su grupo, como la señora María Julieta Gómez.
Mientras la Contraloría asume la investigación, así sea de oficio, el Concejo seguirá escudriñando el tema. Hoy debate sobre obras inconclusas. Este diario intentó comunicarse con la jefa de prensa de la Alcaldía, Mónica Cortés, y con el asesor del Alcalde, Andrés Rojas, pero no fue posible contactarlos.
Vea la infografía Adjudicación de contratos por obras