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El alcalde de Bogotá Gustavo Petro le solicitó a la justicia agilizar las decisiones relacionadas con el daño de las losas de Transmilenio en la Caracas y la Autopista Norte pues, según él, los procesos están a punto de prescribir. “La ciudad no ha podido ser resarcida. Los procesos están a punto de prescribir porque la justicia colombiana no ha tomado decisiones que le permitan a la ciudad recuperar un monto que hoy llega a los 300 mil millones de pesos que vale cambiar todas esas losas”, aseguró.
Ahora bien, luego de que la directora del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), María Fernanda Rojas, manifestara su preocupación por la ruptura de 192 losas de la fase III de Transmilenio, el alcalde se pronunció al respecto y dijo que las fracturas no se deben a la misma causa de las troncales de la Caracas y la Autopista Norte. «El tema de la 26 tiene que ser examinado. Las rupturas de las losas no se deben al relleno fluido de la Caracas y la Autopista Norte. Un estudio técnico determinará qué pasó«, indicó el burgomaestre.
El mandatario capitalino dijo que espera que este problema en la obra no sea un tema estructural. «No quisiera ni pensarlo, esperemos que las losas estén mal puestas o sino eso representaría un mayor problema para la ciudadanía».
Frente al tema, la directora del IDU dijo que la empresa Intercol está haciendo la interventoría a Conalvías a cargo de la obra en los tramos 4 y 5. «El seguimiento a la obra determinará la causa de esas afectaciones. La revisión técnica continúa este miércoles. Los costos por estos daños serán asumidos por Conalvías», agregó Rojas.
Con relación al relleno fluido, dijo que para la obra de la fase III se utilizaron materiales distintos. «Fueron épocas diferentes. Es necesario que se haga la reparación antes de que entreguen la obra». Rojas explicó que las 192 losas dañadas representan el 1% de todas las instaladas en la fase III.
Una auditoría realizada por la Contraloría General a la operación, control y recaudo de las fases I y II de Transmilenio da fe que en los planos y estudios elaborados por Steer Davies & Gleave (SD&G) “no se contemplaba la utilización del relleno fluido como material de nivelación en los carriles de solo bus y mixtos y de base granular se pasó a un relleno fluido de 60Kg/cm2 de resistencia y que realmente se redujo a una resistencia de 30kg/cm2″.
Según el informe de auditoría, era previsible que las losas no resistieran el peso de los articulados y biarticulados (30 y 40 toneladas). «Los diseños originales señalaban que la vida útil de las vías era de 20 años y a causa de los cambios efectuados y autorizados por el IDU los daños han sido permanentes, es decir, que sus efectos han sido de tracto sucesivo”, dice el informe de auditoría realizado por la Contraloría General.
En cifras, desde el inicio de operación de Transmilenio en el año 2000, el Distrito ha gastado más de 66 mil millones de pesos en la reparación de cerca de 8 mil losas, de un total de 20 mil que requieren con urgencia su reconstrucción, y que podrían costarle a la administración más de 200 mil millones de pesos sin constituir una solución definitiva.
Para el concejal Celio Nieves, reparar totalmente estas troncales representa una solución definitiva, por lo que hace un llamado a la Administración Distrital para poner en la agenda de la discusión del Plan de Desarrollo esta problemática, que se estima podría tener un costo aproximado de 500 mil millones de pesos.