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Uno de los puntos claves en el documento Conpes, avalado por Planeación Nacional para proyectos de movilidad en Bogota, es que el Ministerio de Hacienda deberá evaluar la sostenibilidad fiscal del Distrito para conocer su capacidad de endeudamiento.
Esto con el fin de saber si la capital cumple con los requisitos básicos financieros para financiar la primera línea del Metro, teniendo en cuenta que a Bogotá le corresponde costear el 30 por ciento de la construcción.
En dado caso que el Ministerio de Hacienda encuentre algún inconveniente en las finanzas del Distrito eso entorpecería los planes del alcalde Samuel Moreno quien presentará ante el Concejo un proyecto de acuerdo que le autorice el cupo de endeudamiento necesario a la ciudad con el fin de adelantar el megaproyecto.
Este es un paso indispensable en el futuro de la trascendental obra que, de no surtirse exitosamente, podría dar al traste con los planes de la administración distrital.
La primera línea del metro costaría US$4 billones, el 70% de los cuales correrán por cuenta de la Nación en vigencias futuras a partir de 2016 y hasta 2032.
Es decir que el Gobierno aportará para la obra 340 mil millones de pesos, 300 mil millones para Metro y Transmilenio y 40 mil millones para tren de cercanías.