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La Personería de Bogotá se mostró alarmada por las declaraciones de una niña de siete años en la localidad de Ciudad Bolívar. La pequeña, que tiene una cicatriz grande en su cara, le contó a funcionarios del ente de control distrital que no quiere a los hombres porque su padrastro y el esposo de una prima abusan sexualmente de ella.
La menor no sólo tiene que soportar las aparentes agresiones sexuales por parte de sus familiares; al parecer, también es encerrada en su casa. Su mamá se va a trabajar y la deja bajo llave para que no salga a la calle.
La niña contó que la cicatriz en su cara se la hizo al intentar escapar de su vivienda por el techo; según ella, una teja le cayó encima.
Los hechos fueron conocidos por la Personería durante una visita que hicieron al sector de Ciudad Bolívar, ubicado en el sur de la ciudad, en donde también se percataron de otros dos casos igualmente impactantes.
Uno de ellos se presentó con una niña de cinco años que llegó sola a jugar al parque Santo Domingo sin que nadie en su casa se diera cuenta. Allí los funcionarios de la Personería la abordaron y descubrieron dos grandes heridas en sus manos que, según la menor, fueron hechas con una cuchara caliente por su madre.
La otra situación tiene que ver con tres hermanos, de dos, tres y cuatro años de edad. En una visita a su vivienda la Personería se encontró con que los menores estaban completamente desaseados y con enfermedades en su piel.
"La niña estaba con un saco sucio, sin interiores ni medias y con piojos. Sus hermanos estaban en total desaseo y con dermatitis, tenían larvas en su piel".
Los niños quedaron a disposición del Centro Único de Recepción de Niños (CUR) y de un defensor de familia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).