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“Todo fue un malentendido”. Esta es la explicación de Karen Gamba, la periodista involucrada en una falsa alarma por un presunto paseo millonario que el miércoles en la madrugada motivó el despliegue de la Policía Metropolitana y más de 10.000 taxistas, quienes se movilizaron en búsqueda del taxi que Gamba había reportado como inseguro por medio de su chat en Blackberry con el coronel Diego Hernández, comandante de Seguridad Ciudadana.
Karen Gamba asegura que ella tomó un taxi en Galerías, minutos antes de las 12:00 de la noche, y por medio de su Blackberry le expresó al coronel Hernández, a quien conoce por su cubrimiento periodístico en los temas de orden público, que se sentía insegura en el vehículo pues sus placas no coincidían con las de la tarjeta del conductor. “Mi error fue no haberle avisado que había llegado bien a mi casa, pero no se trató de una broma. Diego se apresuró a iniciar el operativo”, agregó Gamba.
Pero la versión del comandante de Seguridad Ciudadana es otra. Hernández cuenta que había acordado reunirse con Karen Gamba el miércoles a las 6:00 a.m. en la Estación de Policía de Chapinero para hacer un informe sobre la captura de dos delincuentes. El coronel, que aclara que no conoce personalmente a la periodista, señala que por esta razón se comunicaron la noche del martes por medio del chat de Blackberry. Alrededor de las 11:15 p.m. ella le indicó que había tomado un taxi en el que iban dos hombres y enseguida el coronel le advirtió acerca del peligro de este hecho y le solicitó la placa del carro. Minutos después, como asegura Hernández, la mujer le dijo que el vehículo había cambiado de ruta, que no la llevaban para su casa y además le insinuaron que le iban a quitar el celular.
Las frases de Gamba fueron “señales de pánico, que me dejaron consternado. Por medio de la central de Policía empecé a ubicar el taxi porque la noticia de una periodista secuestrada en Bogotá hubiera sido tremenda”, señala el coronel Hernández.
En menos de 11 minutos las autoridades ubicaron el taxi conducido por José Castro, que había transportado a la mujer. El taxista cuenta que los uniformados lo condujeron en una camioneta hacia el CAI de Santa Isabel porque “había 15.000 taxistas de la ola amarilla que me buscaban para lincharme por el supuesto paseo millonario”. Luego de haber estado más de dos horas detenido, él y las autoridades llegaron hacia las 2:00 a.m. a la casa de Gamba, quien “salió embriagada a decir que qué pena. Pero luego de la agitación esa no fue una inocentada, sino una chanza de mal gusto”, indicó el coronel Hernández.
Castro señaló que presentará el caso a la Personería, pues además de manchar su nombre, este inconveniente puso su vida en peligro y perjudicó a sus compañeros, quienes atentos a la seguridad de la periodista, abandonaron sus labores para movilizarse por el caso. Por su parte, el general Luis Eduardo Martínez, comandante de la Policía Metropolitana, señaló que espera una sanción para la periodista por haber “robado la atención de la Policía Nacional” en este operativo.