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Ni el abogado Álvaro Dávila Peña ni el empresario Emilio Tapia Aldana han escuchado que se hayan solicitado a contratistas dineros para servidores públicos del Distrito a cambio de contratos. En esa afirmación coincidieron el martes los dos, luego de un accidentado llamado a declarar en calidad de testigos en la Procuraduría, dentro del juicio disciplinario que ese organismo les hace al contralor distrital, Miguel Ángel Moralesrussi, y al ex representante a la Cámara por Bogotá Germán Olano Becerra.
Mientras avanzaba la audiencia, se conoció la renuncia de Carlos Silgado, director de Investigaciones de la Contraloría y quien es mencionado en el proceso, porque en un hotel de su propiedad se reunieron Guido Nule y el contralor.
Dávila y Tapia habían sido citados el pasado lunes por el procurador Alejandro Ordóñez para que atestiguaran en la investigación del escándalo por el llamado cartel de la contratación en la ciudad, pero no cumplieron la cita, sino cuando el jefe del Ministerio Público ordenó su traslado al recinto con ayuda de la Policía.
Finalmente, los testigos llegaron a la Procuraduría voluntariamente y desmintieron su participación en reuniones relacionadas con el supuesto cartel de contratos.
Tapia negó conocer a Olano y al contralor, y juró que jamás estuvo en reunión alguna con el contratista Julio Gómez para pactar el pago de comisiones, como lo declaró a la justicia el exsubcontratista Alejandro Botero. Detalló que su relación con el grupo empresarial Nule se limitó a “tratar de asociarnos en varios proyectos, como presentarnos a la licitación de la Ruta del Sol, pero nunca se concretó nada”. El reconocido constructor, oriundo de Sahagún y cercano al senador Iván Moreno (hermano del alcalde Samuel Moreno), aseguró que nunca ha tenido a su nombre ningún contrato en el Distrito y que no sabe a qué se refiere Olano cuando dice que “el que tiene el poder es Emilio”, en una conversación del exrepresentante con el empresario Miguel Nule, que fue filtrada a los medios de comunicación.
Por su parte, Álvaro Dávila declaró que en sus reuniones con el contralor y el contratista Guido Nule trató asuntos que nada tenían que ver con la solicitud de dineros para ningún funcionario.
Sobre Olano, el abogado Dávila afirmó conocerlo, pero no socializar con él. En cuanto a la mención que se le hace en dicha grabación (en frases como “Dávila es cómplice”), dijo que hay al menos “dos Dávila más” que tienen que ver con la contratación en el Distrito.
“No voy a hablar peyorativamente de un excliente (Dávila fue asesor de los Nule, denunciantes del caso), pero los Nule no han ahorrado epítetos y acusaciones contra todo el que ha osado tocarles sus intereses económicos”, remató.
La audiencia continuará hoy con el testimonio de la ex directora del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) Liliana Pardo y del asesor de los Nule, Mauricio Galofre.