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El portavoz de la Policía Metropolitana de Bogotá, Carlos Arenas, aclaró que las explosiones que generaron pánico en tres almacenes de Carrefour el sábado en la noche no fueron el producto de "artefactos explosivos", como afirmó la prensa, sino de "dispositivos incendiarios", y que uno de ellos no alcanzó a estallar debido a que las fuerzas especializadas de la entidad habían logrado desactivarlo. "Los otros dos, ubicados en las secciones de ropa y de belleza de las sedes de la 170 con Avenida Boyacá y de la 19 con 30, sí generaron fuego", añadió.
Los tres incidentes fueron prácticamente simultáneos. De acuerdo con las grabaciones de las diferentes cámaras de seguridad de las tres sucursales, los primeros sospechosos de los ataques son seis jóvenes, cuyos rostros y figuras quedaron registrados en los tres lugares. La Policía informó que las investigaciones pasaron a la Fiscalía, y que las búsquedas iniciales de antecedentes sobre los sospechosos no arrojaron datos relevantes.
"Lo que captamos fue que seis jóvenes de gafas oscuras, universitarios seguramente, se reunieron en las afueras de los almacenes, ingresaron, se dispersaron una vez adentro, y se volvieron a agrupar minutos más tarde, instantes antes de los estallidos", dijo el subcomandante de la Polícía, coronel Yesid Vásquez.
Para las autoridades, los primeros indicios indican que podría tratarse de actos terroristas seguramente perpetrados por las Farc, con el único objetivo de generar pánico. Sin embargo, no descartan otro tipo de móviles, como venganzas laborales. Carrefour, por su parte, en reiteradas declaraciones de sus asesores en comunicaciones Mario Acevedo y Andrea Castro, explicó que "la rápida reacción de la Policía Nacional y del DAS en apoyo del personal de seguridad de la empresa, permitieron asegurar rápidamente la operación y verificar que no existieran riesgos dentro de las tiendas. Adicionalmente, se han diseñado medidas especiales de refuerzo a los procedimientos de seguridad en todas las tiendas del país". Ayer, el movimiento comercial que tenía presupuestada la firma fue desde todo punto de vista normal.
Las explosiones no dejaron heridos ni mayores pérdidas económicas. Las sedes fueron evacuadas en menos de 10 minutos, e inmediatamente, los agentes de los cuerpos antiexplosivos revisaron cada una de las tiendas. Uno de los testigos-víctima de Carrefour Norte dijo que el estruendo había provocado pánico entre quienes se hallaban en el lugar, y que el hecho de que el sábado fuera pago de "quincena" había multiplicado la cantidad de compradores y mercaderes. Los trabajadores, por su lado, tuvieron que permanecer en los almacenes hasta cerca de la medianoche, pero no dieron declaraciones de ninguna índole, "por petición especial de la gerencia y las autoridades".