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El alcalde Gustavo Petro aseguró que la administración de Bogotá Humana está alimentando alrededor de un millón de personas, “cifra significativamente alta y superior a la de administraciones anteriores”.
De acuerdo con Petro, «una cosa es las formas cómo alimentamos a la gente y ahí están los comedores, pero hay otras formas, como la política de seguridad alimentaria como objetivo de la política social. Nosotros estamos alimentando más gente que antes y ese es un gran logro, estamos pasando a un millón de personas, ¿cómo?, con restaurantes escolares que han aumentado de tal manera que estamos alimentando ahora a 700 mil personas, 200 mil más que antes. Sobre la calidad de la prestación de ese servicio no hay queja».
«En la comida fría tenemos problemas, la ración en el colegio se entrega en combo, un jugo y un sanduche. Al comprar en combo no hay ningún productor que haga esos productos unificados, existe quien los combina, que es el intermediario, un acto de la contratación que es donde se ha cifrado la corrupción en los últimos años. Yo quiero acabar con comprar la comida en combo, yo quiero comprar el jugo a los que hacen el jugo y el sandwich a los que hacen el pan y después a los que cortan la mortadela, jamón y tener un espacio donde eso se pueda empacar con las debidas condiciones sanitarias para entregarle a los estudiantes», explicó el burgomaestre.
De acuerdo con la política alimentaria del Distrito, «el tercer objetivo es entregar a la tercera edad la canasta de comida amplia y nutritiva en la tienda, porque ayudaríamos a que la economía creciera con la política social nuestra, lo anterior no significa que se acaben los comedores comunitarios», aclaró Petro.
Respecto a los comedores comunitarios, el alcalde señaló que se está revisando caso por caso, «pero la mayoría de comedores comunitarios que tiene el Distrito siguen funcionando, revisando con cruce de base de datos nos dimos cuenta que algunos de los comensales que asisten a los comedores no existían, un porcentaje del 20 por ciento de cada lista, eso significa dinero que se va para otro lado».
«Encontramos comedores que le cobraban al distrito 8 mil pesos por ración, si usted va a cualquier tienda por acá y pregunta cuánto vale un corrientazo 4 mil o 5 mil pesos, lo que significa que una parte del dinero público se iba para otra cosa. Nosotros no queremos ese tipo de comedor comunitario, el que queremos es uno que le entregue a gente real y que lo necesite, a precios reales, mejor comida, mujeres embarazadas, personas desplazadas por la violencia y personas en condición de discapacidad», resaltó el mandatario capitalino.