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El alcalde de Bogotá, Gustavo Petro Urrego, se ratificó este jueves en su alarma sobre un posible racionamiento de energía para 2013.
«Es muy fácil saber cuándo va a haber un racionamiento. El proyecto de la curva – oferta y el proyecto de la curva – demanda, donde se corta, indica que hay una alta probabilidad de racionamiento», sostuvo a su llegada a una diligencia en la comisión de Acusaciones de la Cámara.
Además, le dijo al ministro de Minas, Mauricio Cárdenas, que «cómo no voy a dar la alarma de que llevan 4 años sin hacer las obras que Bogotá necesita para que no haya racionamiento…hay que dar la alarma».
«Si las obras no empiezan ya, el tiempo de construcción de éstas nos llevan obligatoriamente a racionamiento, así que esas obras deben hacerse ya», manifestó con aire de preocupación el alcalde.
Y agregó: «Llevan 4 años de atraso (las obras), debieron comenzar en 2008, estamos en 2012…si el alcalde no defiende el interés de los bogotanos y esas obras no se realizan pues habrá un racionamiento en 2013″.
Poco más temprano, la mañana de este jueves, el ministro de Minas y Energía, Mauricio Cárdenas Santamaría, se mostró sorprendido luego de que el día anterior el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, advirtiera que la ciudad estaba en riesgo de un racionamiento de energía y de gas en un futuro cercano.
Cárdenas, en conversación con Caracol Radio, aclaró que “no hay riesgo en la prestación de servicios de energía o de gas en Bogotá”, al tiempo que aseveró que fue “un mensaje alarmista el que se dio después de la reunión” que sostuvieron el burgomaestre y presidente Juan Manuel Santos.
“Yo fui el primer sorprendido con las declaraciones, porque yo estuve en la reunión, fue una reunión cordial, amable, muy fluida y en la que se tocaron todos los temas y pues al ver ya las declaraciones al final de la noche quede sorprendido por su tono, un poco alarmistas en mi opinión, innecesariamente alarmistas”, expresó el ministro.
Petro había señalado en dicho encuentro que se requieren unas obras en la represa del Guavio que debieron empezar hace cuatro años y que consisten en la construcción de dos líneas de transmisión que saldrían de la zona del Guavio y llegarían a la Estación.