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Luego de los escándalos que han surgido al interior del Concejo de Bogotá en los que se han visto involucrados tres cabildantes en las últimas semanas; la presidenta de la corporación Soledad Tamayo propuso crear una Comisión de Ética para sancionar actor irregulares de los funcionarios públicos.
En el mismo sentido, la concejal Gilma Jiménez dijo que en un acto público el Concejo debería ofrecer disculpas a la ciudadanía por los acontecimientos en los que se han visto implicados Vladimir Melo Carrillo por el presunto homicidio de su esposa; Wilson Duarte por una supuesta golpiza a su cuñada y Álvaro Hernán Caicedo quien utilizó indebidamente un carril exclusivo de Transmilenio.
Por su parte, el concejal Carlos Vicente De Roux apoyó la propuesta de Tamayo y agregó que los funcionario públicos son los que menos deberían cometer este tipio de actos por ser ejemplo para la sociedad.
"Algunos funcionarios se les sube el puesto a la cabeza y creen que pueden tener comportamientos indebidos. La ley pesa más para nosotros que para cualquier otra persona", puntualizó De Roux.
Finalmente, el cabildante Álvaro Hernán Caicedo, quien cometió la infracción de tránsito se disculpó y reconoció haber cometido una falta. Igualmente, señaló que ya canceló el comparendo correspondiente.