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El recién posesionado secretario de Movilidad, Fernando Álvarez, se sentó este lunes en el estrado del Concejo de Bogotá con dos propósitos: escuchar las muchas inquietudes de los cabildantes y explicarles en qué se invertirán los más de $2 billones que le corresponden a esta secretaría del presupuesto de la ciudad, que asciende en total a $14 billones. Antes del 10 de diciembre los concejales deberán decidir si aprueban o no este proyecto. Si la respuesta es negativa, el presupuesto será sancionado por decreto.
“Secretario, vemos que está muy inquieto. Le ruego que se serene, se tranquilice, para que pueda responder a todo lo que le vamos a preguntar”, sentenció, desde su puesto, el concejal conservador, Ómar Mejía Báez. No hubo respuesta del Secretario, su oportunidad de hablar llegaría más adelante.
Inmediatamente comenzó la ráfaga de cuestionamientos. Carlos Baena, del movimiento MIRA, dijo: “Tenemos una respuesta del IDU en la que nos confirma que para que el Tren de Cercanías sea una realidad, se deben realizar 53 intervenciones urbanísticas y en el presupuesto no hay destinado ni un solo peso para ese proyecto”.
La presidenta de la Comisión de Presupuesto, Gilma Jiménez, también lanzó duros interrogantes: “Primero, el gobierno Distrital anunció que el año entrante se va a agotar la capacidad de endeudamiento de la ciudad para construir el metro ¿Qué significa eso? Segundo, dijo que el metro hay que subsidiarlo, pero no nos explicó de dónde vamos a sacar la plata; un subsidio significa un impuesto nuevo, quién sabe por cuántos años. Y tercero, es irresponsable que en el momento de mayor crisis económica en todo el mundo, salgamos a pedir plata prestada”.
El último en intervenir fue el Secretario. Por una parte, Álvarez respondió que el Distrito ha sido muy claro con el Gobierno Nacional en que las vigencias futuras no son para el Tren de Cercanías, son para el proyecto metro y para la tercera fase de Transmilenio. Es decir, que no hay un compromiso del Distrito de destinar dinero para el tren.
Al defender la construcción del Metro, fue enfático al afirmar que “hay una planeación económica, no es cierto que se desconozca de dónde va a provenir el dinero. Hay que reconocerle a mi antecesor (Luis Bernardo Villegas) que el proyecto no ha tenido ningún problema. Ha sido un estudio muy juicioso”.
Gilma Jiménez es una de los tres ponentes del proyecto de presupuesto anual. Su respuesta fue negativa, en cambio los otros dos ponentes —Ómar Mejía y Antonio Sanguino, del Polo Democrático— dieron un visto positivo. Esta semana la Comisión de Presupuesto dará su concepto. Si es positivo, el proyecto pasará a Plenaria. Allí se someterá nuevamente a votación. La decisión final se sabrá el 9 de diciembre.