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A través de un procedimiento complejo que consiste en el movimiento de los huesos del rostro, una mujer de 23 años que nació con una malformación en su cabeza, fue intervenida por cirujanos maxilofaciales de la Unidad Médica Especializada Meissen, para mejorar su apariencia física.
A la joven le diagnosticaron el síndrome de Crouzon, una enfermedad genética que impide que los huesos de la cara y cráneo se desarrollen. Aunque en un principio llegó en búsqueda de un tratamiento de cordales, el equipo de cirujanos logró el desplazamiento de los huesos que se encuentran a la altura de la nariz y el maxilar superior de la cara, moviéndolos hacia adelante.
Este procedimiento, que es conocido como la Osteotomía Le Fort, consiste en el desplazamiento de los huesos del rostro con el fin de corregir posiciones anormales y generalmente es precedida por un tratamiento de ortodoncia.
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Según Andrés Duque, líder del equipo maxilofacial de la institución médica, “con estos procedimientos se busca resolver algunas complicaciones respiratorias, pero también, mejorar la estética, que trae problemas psicológicos entre los pacientes que padecen estas raras enfermedades”.
Así mismo, resaltó que lo novedoso de la intervención fue que se ha brindado una solución mínimamente invasiva, reduciendo, además, los tiempos de cirugía, pasando de ocho horas, a tan sólo tres.
El Distrito señala que actualmente, en la Subred Integrada de Servicios de Salud Sur, tres pacientes son atendidos con el procedimiento de Osteotomía Le Fort, cada uno con diferentes patologías. Así mismo, 10 niños de escasos recursos se han beneficiado con este tipo de intervenciones.