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Un documento Conpes (Consejo Nacional de Política Económica y Social), en el cual el Gobierno Nacional concrete los recursos que aportará específicamente para el metro de la capital, es el banderazo que necesitaría el alcalde Samuel Moreno para presentar ante el Concejo un proyecto de acuerdo que le autorice el cupo de endeudamiento necesario a la ciudad con el fin de adelantar el megaproyecto. Se trata de un paso indispensable en el futuro de la trascendental obra que, de no surtirse exitosamente, podría dar al traste con los planes de la administración distrital. Como se espera que la iniciativa llegue este mismo semestre a la corporación, desde ya los cabildantes están meditando sobre la posición que asumirán.
Aunque es evidente que el Alcalde cuenta con mayorías en el Concejo (de la coalición hacen parte los partidos Polo, Liberal, Conservador, Pacto, PIN y la U) y el voto se establece por posición de bancada, lo cierto es que a algunos les preocupa que la ciudad “quede muy endeudada” con el metro. Es el caso de Marta Ordóñez, de la U, quien anunció que pensará “muy bien” antes de decidir su apoyo, pues “es mucho lo que hay en juego”.
En el mismo sentido se pronunció Isaac Moreno de Caro, también de la U: “Hay demasiadas necesidades que cubrir. La propuesta del metro se me hace irresponsable. Sin embargo, voy a esperar a leer el proyecto. Por ahora lo veo complicado”.
Felipe Ríos, de Cambio Radical, promete revisar con cuidado el tema, aunque aclara que no se pronunciará antes de reunirse con su bancada. Carlos Vicente de Roux, del Polo, va más allá al advertir un panorama fiscal no muy claro para Bogotá: “Los indicadores de endeudamiento son tranquilizadores, pero se avizora una reducción en los ingresos, entre otras, por el desaceleramiento de la economía. No es para decir que se prendieron las alarmas, pero habrá que mirar bien el proyecto”.
Quien ve el vaso medio lleno es Orlando Parada, concejal de la U, quien cree que la ciudad adquiriría una deuda totalmente manejable. “Toca pedir prestado, como lo hace cualquier familia, a la banca nacional e internacional. El 70% lo pagaría el Gobierno Nacional y eso necesitamos garantizarlo en el Conpes… tenemos el suficiente músculo financiero para adquirir esa deuda”.
Según quedó contemplado en el plan de desarrollo, la primera línea del metro costaría US$4 billones, el 70% de los cuales correrían por cuenta de la Nación en vigencias futuras a partir de 2016. El proyecto, no obstante, tendrá que ser aprobado jurídica y técnicamente por Planeación Nacional para poder aspirar a esos recursos.
A pesar de los cuestionamientos, en los pasillos del Concejo se dice que no ha habido proyecto que se le haya hundido al Alcalde, debido a su habilidad política. “No es como Mockus, que espera que le hundan una iniciativa 30 veces. Samuel llama a quien tenga que llamar para que le aprueben sus cosas”, dijo un cabildante.
El cupo de endeudamiento permite que la ciudad preste todo el dinero de la obra para empezar a pagarlo cuando la Nación gire el 70%. El 30% restante del costo del metro lo asumirán los ciudadanos.