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Fueron muchas las quejas por la reorganización de la salud en Bogotá. La Personería, por su parte, empezó a hacerles seguimiento y a visitar los hospitales del Distrito. Finalmente, tras considerar que la salud seguía sin mejorar, el ente de control anunció una indagación preliminar contra el secretario de Salud de Bogotá, Luis Gonzalo Morales, para definir si le abre investigación disciplinaria. Ante el anuncio, el funcionario prefirió no hablar. “Ni siquiera sé por qué me va a investigar” (Lea: Personería abre indagación preliminar contra secretario de Salud de Bogotá).
No obstante, la personera Carmen Teresa Castañeda parece tener motivos: desde que comenzó la reorganización, dice, se han mantenido el hacinamiento en las salas de urgencias, la falta de insumos y los problemas de contratación del personal médico. (Lea también: ¿Qué pasa en el Hospital El Tunal?)
El caso que más conmoción causó fue la muerte de una materna, de 34 años, en el hospital de El Tunal, al parecer por la falta de un medicamento esencial. La mujer, que tenía preeclampsia, duró seis días hospitalizada antes de que un médico tuviera que romper el llamado carro de paro (cajón con medicina de emergencia) para obtener la droga que, según la Personería, al por mayor cuesta casi $300. (Vea: ‘10 % del dinero para insumos médicos se pierde en corrupción’)
Las cifras del ente de control suenan alarmantes. Según la entidad, en algunos hospitales del Distrito se presenta hacinamiento de hasta 245 %. Tras la verificación del estado de las cuatro subredes, encontraron que en todas hay faltantes de medicamentos y no cuentan con la reserva mínima establecida para cubrir la demanda del servicio.
A esto se suma que en las visitas que han hecho a los centros asistenciales encontraron pacientes en camillas, sillas y, en algunos casos, en el suelo, sin atención oportuna, así como medicamentos en deficientes condiciones de almacenamiento.
Esto sin contar las quejas de los sindicatos de médicos, quienes han mostrado su inconformismo con la idea de que cada hospital preste un servicio especializado, como en el caso del Hospital Simón Bolívar, donde sus médicos presentaron una queja por el traslado de su unidad pediátrica, que es pública y presta servicios de tercer nivel, al hospital de Suba (de II nivel).
Para la personera Castañeda, “la salud no ha empeorado, se mantiene en mal estado. No encontramos mejoría en el tema de hacinamiento, ni en el suministro de medicamentos” y, además, que la Secretaría tampoco ha tomado acciones frente a las alertas que el ente de control ha hecho.
El Distrito
Sin embargo, pese a las alertas que ha dado el ente de control, que incluyen además falta de insumos en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos en El Tunal y el hacinamiento en hospitales como el de Kennedy, el Distrito sigue defendiendo el nuevo modelo, que considera efectivo, necesario y exitoso.
Según la Secretaría, desde que se puso en marcha se han ahorrado $62.000 millones en gastos administrativos; el hacinamiento se redujo casi a la mitad, al pasar de 250 % a 134 %, y a nivel financiero asumieron el control de la EPS Capital Salud, disminuyendo la pérdida acumulada a $70.000 millones y logrando que 25.000 personas se afiliaran como régimen contributivo.
Más allá de la tarea de la Personería, para algunos funcionarios de la Secretaría de Salud hay muchos sujetos y políticos interesados en que fracase el nuevo modelo de salud en Bogotá, entre ellos, los que hasta hace dos años tenían el manejo de la contratación en los hospitales y, especialmente, en la compra de suministros y medicamentos.
En entrevista con este diario, publicada el pasado 22 de junio, el propio secretario Morales señaló que al año se gastan entre $700.000 y $800.000 millones en medicamentos e insumos médico-quirúrgicos. “Se cree que el 10 % se perdía por la corrupción. Es decir, son $70.000 u $80.000 millones al año que se estaban repartiendo. Eso se va a acabar. Por eso, no sólo me tienen denunciado, sino además amenazado. Me han dado plazo para que renuncie o dicen que me van a hacer un escándalo en el Concejo, pero seguimos para adelante. Llegó la hora de que empiece a funcionar la empresa de logística y por eso están gastando todas las baterías para que no funcione, porque les va a quitar una cantidad de plata a los que se lucraban”.
Aunque el anuncio de investigación no significa que el caso vaya a terminar en un fallo sancionatorio contra Morales, sí demuestra un interés del ente de control alrededor del avance de la reorganización del sistema, que ahora agrupa a los 22 hospitales públicos en cuatro subredes (Sur, Sur Occidente, Norte y Centro Oriente).