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En el Hospital San José se recupera Claudia Patricia Peláez, una mujer que sufrió un trauma lumbar después de que un árbol le cayó encima. Sucedió el sábado en la carrera 24 con calle 41, en la localidad de Teusaquillo. El incidente no fue el único que registró el Cuerpo Oficial de Bomberos: cinco árboles más se vinieron abajo en Suba, dos en Engativá, uno en Teusaquillo y otro en Usaquén. La Secretaría de Ambiente dijo que por “los fuertes vendavales” la situación podría repetirse, una alerta que ya había salido a la luz en marzo de este año, cuando la caída de eucaliptos y pinos generó líos en la ciudad.
Que se sigan cayendo árboles en la ciudad es una sorpresa, si se tiene en cuenta qué según el plan de desarrollo en 2012 el número de árboles en riesgo ascendía a 6.015 y a la fecha el Jardín Botánico ha atendido 6.287 árboles durante la administración de Gustavo Petro. “La meta está cumplida, pero debemos reprogramarla. Ahora tenemos en mantenimiento preventivo 280.000 árboles”, dice el director del Jardín Bótanico, Luis Olmedo Martínez.
La tarea de asegurar el mantenimiento de los árboles en riesgo está lejos de terminar. En la ciudad existen, aproximadamente, 1’200.000 árboles (ver infografía). Desde 2008, la Secretaría de Ambiente ha autorizado la tala de 40.896 árboles. La cifra del arbolado urbano en mal estado cambia dependiendo de a quién se le pregunte. En un informe de la Personería aparece que a junio de 2013 había “53.594 árboles en grado muy alto de susceptibilidad de caída y 332.550 en grado alto”. De acuerdo con el ente de control, el costo por talar un árbol es cercano a los $374.864.
Por el momento, la Oficina de Arborización Urbana del Jardín Botánico tiene registrados 4.088 árboles para intervenir y 4.843 para talar. El problema más reciente para la entidad es que el contrato con la empresa Ecoflora, encargada del trabajo silvicultural (mantenimiento de los árboles), terminó en abril de este año y a la fecha no se conoce el nombre de la nueva empresa que se hará cargo de talar y cuidar los árboles en Bogotá.
“Abrimos la licitación en junio, pero se declaró desierta. Nos han dicho que somos muy exigentes, pero no vamos a cambiar las condiciones. El problema es que existen pocas empresas en el país que sean capaces de desarrollar un buen trabajo silvicultural”, sostiene Martínez.
Algunas empresas encargadas de cuidar el arbolado urbano han tenido tropiezos. La compañía DQ Ingeniería, que en 2012 firmó un contrato por casi $1.045 millones con el Jardín Botánico, incumplió con obras de manejo silvicultural en Bogotá. Así quedó establecido en un informe presentado por Ecoflora, entidad que para entonces era el interventor de dicho contrato. Señala el documento que, a junio de 2013, “el contratista ha dejado de ejecutar $521 millones, lo que significa que ha dejado de intervenir 1.497 árboles. Esto representa un atraso en tiempo de ejecución de obras de 69,3 días”.
Un mes antes de terminar el contrato, DQ Ingeniería presentaba un atraso del 49,94% en el cumplimiento de las metas, según el informe de interventoría presentado por Ecoflora. Lo más preocupante es que DQ Ingeniería no tenía “una cuadrilla para la atención de situaciones de emergencia, toda vez que el contratista no tenía el personal y la logística suficiente”. Esto llevó, según Ecoflora, a que el “Jardín Botánico no pudiera prestar apoyo en situaciones de emergencia”.
En 2013, el Fondo de Prevención y Atención de Emergencias (Fopae) reportó 581 desplomes y 202 caídas de ramas. El director del Jardín Botánico, sin embargo, señala que las dificultades con DQ Ingeniería fueron superadas: “El contrato se ejecutó en un 100%. Hubo demoras, pero porque el arbolado requiere un cuidado especial y exige muchos trámites. Es necesario decir que se presentaron dificultades porque el Jardín Botánico recibió conceptos que venían desde 2006. Recibimos un atraso muy grande por lo que sucedió en anteriores administraciones”.
En septiembre de 2013, el Jardín Botánico seleccionó a Ecoflora (que antes era interventor) como la empresa encargada de realizar el manejo silvicultural. En ese entonces la Personería hizo una advertencia por la situación del arbolado urbano: “El Jardín Botánico viene con un represamiento en la ejecución de los tratamientos silviculturales desde 2007. El 45% de árboles por talar corresponde a conceptos que fueron expedidos entre 2007 y 2010. La Secretaría de Ambiente no cuenta con una política de seguimiento frente a la ejecución de los tratamientos silviculturales”.
En 2012, el Jardín Botánico invirtió $6.594 millones para el cuidado del arbolado, en 2013 fueron $7.206 millones y en 2014 está programada una inversión de $5.968 millones. “La última encuesta de Bogotá Cómo Vamos demuestra que vamos bien. La percepción de la ciudadanía sobre el arbolado mejoró en tres puntos, pasando de 15 a 18. Aquí es necesario tocar la discusión educativa: el arbolado urbano es un tema cultural y la ciudadanía debe aprender a cuidarlo. En Bogotá se necesitan 155 árboles para absorber el CO2 de un vehículo”, señala Martínez.
Las localidades en donde ocurren más accidentes relacionados con árboles son, según el Jardín, Engativá, Kennedy, Suba y Usaquén. Las especies que más se caen: cipreses, acacias, eucaliptos y araucarias. Aunque el Jardín confía en que se va a presentar una “significativa reducción” en los desplomes, todavía no ha llegado la empresa que los acompañe en esa tarea.
svalenzuela@elespectador.com
@santiagov72