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Una vez más la quebrada Tibanica y el río Soacha se desbordaron y, una vez más también, sus caudales terminaron llevándose las pertenencias de 2.000 personas del vecino municipio, para quienes el invierno más que un fenómeno climático es un sinónimo de tragedia, tragedia anunciada.
La solución, aunque parcial, está en camino, según el alcalde José Ernesto Martínez. “Ya está contratada la construcción de un colector de agua lluvia y un interceptor de aguas negras que aliviarán la carga que recibe el río y las quebradas, como la Tibanica”. Ambas obras, de acuerdo con Martínez, costarán $44 mil millones y deben comenzar a ejecutarse en cualquier momento. “Ya hemos hablado con el Invías, con el Inco y con todas las partes involucradas, ya que ambas obras van por debajo de la Autopista Sur, y todos acordamos que los trabajos deben empezar cuanto antes”, aseguró el mandatario local.
Sin embargo, según el Alcalde del municipio, la respuesta total a los problemas de inundación es la canalización del río Soacha, pero sobre la que aún no hay decisiones concretas de parte de las autoridades. La ola invernal deja una persona desaparecida y una muerta. La alerta naranja fue decretada en el municipio.