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"Soy completamente inocente y lo voy a demostrar. Por eso estoy colaborando con la Justicia".
Con estas palabras, Carlos Humberto Osorio, padre de la menor violada y asesinada en La Calera (Cundinamarca) inició su defensa en el mencionado caso.
En diálogo con RadioSucesos RCN, juró "ante Dios" que no tuvo nada que ver en el fatal suceso que terminó con el asesinato de la pequeña.
Aún así, Osorio reconoció que él y su esposa no prestaron la suficiente atención a su hija menor en la fatídica mañana del pasado 25 de diciembre, día en el cual la pequeña fue asesinada.
Además, señaló que la muerte de la menor fue sólo producto de un accidente, luego de que la niña cayera a la quebrada ‘Carrisal’, la cual bordea la humilde vivienda de la familia, ubicada en el vereda El Hato, en el sector conocido como ‘El Alto de las Mercedes’.
Y otro detalle que se conoció sobre el lamentable suceso relatado por Osorio da cuenta como las autoridades médicas de la Clínica Corpas, donde fue asistida su hija, les explicaron a él y su esposa que el posible abuso sexual del que fue víctima la pequeña se habría producido hacia mediados del mes de diciembre.
Cuando hizo referencia al estado de embriaguez en el cual se presentó para que asistieran a su hija, el padre de la menor se limitó a decir que se encontraba celebrando con su familia la Nochebuena.
Finalmente, negó que alguna vez hubiese maltratado físicamente o abusado sexualmente de sus otras dos hijas de 17 y 12 años de edad.