
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Conectarse a una plataforma, esperar una notificación, aceptarla o rechazarla y realizar una entrega o un servicio, hacen parte de los elementos que conforman la dinámica de trabajo de miles de ciudadanos y ciudadanas, empleados en el sector de las plataformas en el país, los cuales según cifras de Fedesarrollo ya son más de 200 mil en Colombia.
Algunos de ellos son los domiciliarios que trabajan con Rappi, quienes salieron a las calles de la capital colombiana este martes 28 de marzo a protestar. La movilización fue liderada por integrantes del sindicato de los trabajadores de esa empresa, y señalaron estar en contra de las propuestas que el Gobierno Nacional propone en la reforma laboral, que ya fue radicada en el Congreso.
En particular, estos ciudadanos piden cambios en el Capítulo 6 de la reforma, que reglamenta plataformas digitales y sus dinámicas contractuales, donde hace énfasis en llevar a cabo la contratación de planta del personal.
Lea también: “Acosan y violentan”, testimonios de violencia sexual en el colegio Bethlemitas
“La flexibilidad que ofrece la plataforma le ha permitido a muchas personas que trabajan en otras empresas, laborar una o dos horas extras, y poder ganar más de lo que se gana en su empleo de base, o para el caso de los estudiantes, quienes la aprovechan, trabajan por fuera de sus horarios clases”, aseguró Samir Robles, líder de un sindicato de rappitenderos en la capital del país, que organizó la marcha.
Aunque estas versiones han sido controvertidas por otros segmentos, la propuesta de reforma laboral del Gobierno Nacional ha puesto en la mesa la situación de los trabajadores de plataformas en la capital, que suman alrededor de 25 mil personas.
Cruce sindical
Cómo indica Jhoniell Colina, vicepresidente de la Unión de Trabajadores de Plataformas (UNIDAPP), por la naturaleza del trabajo que se ofrece a través de plataformas es complejo lograr una organización clara entre los miembros del gremio.
“En el sector del reparto, las personas están en las calles, en los centros comerciales, en otros sitios, y el único canal son las redes sociales, pero sigue siendo un reto llegarles a todos y discutir temas como la reforma laboral es prácticamente imposible”, aseguró Colina.
Cabe señalar que el proyecto de reforma presentado por el Ministerio de Trabajo busca privilegiar el contrato de trabajo sobre el de prestación de servicios en el caso de las plataformas. De acuerdo con una investigación de la Universidad de los Andes, se estima que en la capital del país el 70 % de los rappitenderos trabajan exclusivamente para la aplicación, mientras que el porcentaje restante tiene otro trabajo principal.
En ese sentido, en la ciudad existen diversidades de trabajadores de plataformas que se definen en su mayoría por el medio de transporte que se utiliza para realizar los servicios.
“Un repartidor que se conecte a la plataforma durante ocho horas en bicicleta, devenga semanalmente entre 400 mil y 600 mil pesos; en las motocicletas, durante el mismo horario, pueden recibir hasta 800 mil pesos”, aseguró Samir Robles, líder de un sindicato de rappitenderos.
Frente a esto, Mery Perdomo, asesora del proyecto de ley y coordinadora regional para América Latina y el Caribe de Red de Asistencia Legal para Trabajadores, asegura que se establece la libertad de estipulación del salario, y que no implica tener que trabajar una jornada completa.
“Lo que se busca es reconocer el contrato en este tipo de servicio rígido e imposible a adaptar a diferentes condiciones de trabajo. El proyecto establece la libertad de estipulación del salario, en que se puede pagar por kilómetros recorridos o por servicio ofrecido”, aseguró Perdomo.
De esta manera, será a través del Código Sustantivo del Trabajo que tanto los trabajadores de plataformas como las empresas negociarán la remuneración y las condiciones de trabajo y de operación.
Podría interesarle: Corredor Verde: Personería advierte líos y pide aplazar la licitación.
Por otra parte, un elemento en que coinciden los trabajadores es en la falta de instalaciones para los trabajadores de plataformas, la poca asistencia en casos de robos o accidente de tránsito, así como demoras en los pagos virtuales que realizan las empresas.
Algoritmos y el futuro del trabajo en la capital
La reforma pone en el desafío de encontrar un balance entre las oportunidades que aporta este tipo de economías colaborativas o de plataformas, que según expertos marcarán el futuro del mercado laboral.
“Hay que encontrar un balance a esa situación. Tenemos que tener en cuenta que Bogotá enfrentará tendencias mundiales que nos van a exigir una mayor flexibilidad para que nosotros como sociedad nos podamos adaptar a nuevas tecnologías, mercados y oportunidades”, indicó Carlos Sepúlveda, profesor de economía de la Universidad del Rosario.
De esta manera, uno de los retos que deben ser resueltos en la regulación es denominada transparencia del algoritmo, que también influye en las condiciones de trabajo de los trabajadores en la ciudad.
“Sigue siendo un reto conocer las condiciones del algoritmo, y hay desconocimiento si porque llegaron cinco minutos tarde al sitio, los van a bloquear o sancionar. Te pueden sancionar temporalmente o definitivamente, y no podemos negociar el pedido y no lo sugiera la plataforma”, aseguró Jhoniell Colina, vicepresidente de la Unión de Trabajadores de Plataformas (UNIDAPP),
En ese sentido, los algoritmos cambian las tarifas dependiendo si está lloviendo, el número de trabajadores conectados, la distancia, entre otros factores. Así, la experiencia de la capital será un ejemplo para otras ciudades para regular una demanda inevitable en los contextos urbanos.
“El proyecto de ley propone que haya transparencia para que el trabajador sepa por qué lo van a calificar bien o mal y cuándo lo van a bloquear, que hoy en día no se sabe. En ese sentido, más de 80 sentencias en el mundo han encontrado evidencia de relación de subordinación y dependencia en este tipo de trabajo”, aseguró Mery Perdomo, asesora del proyecto de ley.
Por el momento, se sabe que en los próximos días las fracciones del gremio de los rappitenderos, que se han expresado contra el proyecto, tendrán una reunión con el Ministerio de Transporte para proponer ciertos ajustes a la reforma. Sin embargo, después de varios años, es evidente que Bogotá y Colombia en general, continúa con el reto de reglamentar el funcionamiento de estas tecnologías en sus calles.
Nota recomendada: Los retos que vienen para la temporada de lluvias en Bogotá y Cundinamarca
Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.