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Tras dos años de actualización a los estudios y diseños para la construcción de Transmilenio (TM) por la Carrera Séptima, el Distrito finalmente anunció la apertura de la licitación para seleccionar los ocho constructores que harán parte del proyecto, pues para hacerlo realidad se dividió la avenida en igual número de tramos. Las ocho partes se construirán de forma simultánea -algunas tomarán más tiempo que otras-, pero lo que inquieta ahora es la fecha de inicio de las obras, debido a que los detractores anunciaron una serie de acciones con las que pretenden ponerle freno a la troncal.
La ciudad hace varios meses conoce de qué se trata esta obra, y durante la apertura de la licitación se confirmaron los detalles del proyecto: serán 20 kilómetros de troncal desde la calle 32 hasta la 200; 21 estaciones y conexiones con las troncales de la calle 26, la Caracas, la Autopista Norte y, a futuro, con la troncal de la Carrera 68 y la primera línea del Metro. La megaobra costará $2.4 billones, lo que la convierte en el proyecto de infraestructura más grande del país, y tendrá pasos a desnivel en importantes calles como la 72, 85, 92, 100 y 127.
Como el proyecto es integral, además de los 20 kilómetros de vía para articulados y biarticulados de TM, también se contempla la adecuación de 400.000 metros cuadrados de espacio público y 11 kilómetros nuevos de ciclorruta entre calles 100 y 200. La obra, según prevé la Alcaldía, incidirá en la movilidad de más de tres millones de capitalinos, y beneficiará a 693.000 habitantes de las localidades de Chapinero, Santa Fe y Usaquén.
De acuerdo con el cronograma del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), los oferentes tienen plazo hasta el 11 de febrero para presentar su propuesta, y en marzo se darían a conocer los nombres de las ocho firmas constructoras.
En cuanto a las obras, aunque se estipula que la primera piedra de la troncal se pondrá en el tercer trimestre de 2019, las medidas que preparan los detractores de la obra podrían alargar un poco más el arranque de la construcción. Incluso, el objetivo de quienes han manifestado su oposición a la troncal es que esta no se construya y que la ciudad dé un debate sobre una solución de movilidad para el borde nororiental de la ciudad.
El Comité Defendamos la Séptima lidera la oposición a la construcción de una troncal de TM en el corredor vial. Desde hace dos años, mediante acciones pedagógicas, comparten entre residentes y transeúntes de la Séptima sus razones para tener una opinión negativa sobre la nueva línea del sistema de transporte masivo. Este comité es el responsable de que varios edificios de la Séptima estén repletos de afiches en contra de la obra, pero consideran que la apertura de la licitación significa que llegó el momento de recurrir a instancias legales.
Uno de los voceros del comité es el abogado Edmundo López, quien anunció que desde ya preparan acciones legales, que esperan presentar antes de que acabe el año, pese a la vacancia judicial . “La apertura de la licitación es algo que no sorprende. Esta administración se ha caracterizado por obrar de manera desleal en cuanto a la Séptima, adelantando muchos procesos de espaldas a la ciudadanía, pero vamos a hacerle frente con organización, movilización ciudadana y acciones constitucionales”.
La primera de esas movilizaciones se realizará este viernes, frente a las instalaciones de Caracol Radio (Calle 63 con Séptima), donde se programó un plantón a partir de las 5:00 p.m. en rechazo a la construcción de la troncal. Por otra parte, la acción jurídica que preparan se suma a la acción popular que presentaron hace unas semanas senadores de diferentes corrientes como David Barguil (Partido Conservador), Angélica Lozano (Alianza Verde) y Rodrigo Lara (Cambio Radical), y a la que se presentó en julio en contra de la intervención al Parque Nacional.
El diseñador industrial Carlos Carrillo es otros de los líderes del comité. Va más allá y considera que la obra debe entrar en el debate de los aspirantes a suceder a Enrique Peñalosa en el Palacio Liévano. Según afirma, la obra no empezará hasta que no se sepa quien es el próximo alcalde de la capital, porque no solo se trata de las obras en la Séptima sino en todo el borde oriental, pues seguramente van a coincidir con las obras del metro. Por eso augura que las obras no iniciarán, y por supuesto no culminarán, según lo estipulado en el cronograma. También se lanza a afirmar que el apoyo a la oposición a la obra aumentará, pues los vecinos creían que la obra no era más que un plan.
“Es clave preguntarles a los candidatos a la Alcaldía qué harán, porque esta obra representaría tener el oriente de la ciudad destrozado durante muchos años. Es mentira que se va a terminar en solo cinco años porque tendrá mucha oposición jurídica y movilización social, pues solo así se puede hacer que un gobernante escuche a los ciudadanos”, afirma Carrillo.
Y agrega: “Las acciones jurídicas son necesarias y las vamos a emprender, pero también hay muchos vecinos que no veían esto tan inminente. Muchos no nos ponían cuidado y decían que era un plan que no iba a salir adelante, pero ya es un hecho, la licitación está abierta y hay que tomar medidas porque este proyecto se puede detener. No hay ninguna pelea ganada y vamos a seguir luchando hasta el ultimo dia de esta administración”.
El comité enfila sus baterías para dar su pelea. Los líderes afirman que seguirán entregando volantes y hablando con los interesados en la obra sobre lo que consideran como un “colapso” de varios años debido a los deprimidos que plantea la obra. Para 2019 ya tienen listo un plan, que se dará a conocer en una asamblea general que adelantarán a comienzos de enero para cuadrar una agenda permanente de movilización pacífica y cívica que impida la construcción de Transmilenio por la Séptima. “No vamos a dejar que la alcaldía destruya la Séptima. La apuesta definitiva que la ciudadanía asumirá es la movilización social y no vamos a dejar que muevan una sola piedra de esa avenida”, concluye López.
Y mientras los opositores muestran los dientes, el Distrito celebra el proyecto y lo defiende afirmando que es vital tener la troncal, por varios motivos. Primero, para empezar a completar la red original de TM en el que se planteaba que hoy deberían existir 388 kilómetros de troncal, pero solo hay 114. Segundo, para acercar el extremo nororiental de la ciudad con el centro ampliado, pues una de las tesis que más defendió esta administración es que los ciudadanos de más bajos recursos de esa zona serán los primeros beneficiados ya que invertirán menos dinero y sobre todo tiempo, que es la tercera razón del Distrito para construir la troncal. De acuerdo con estimaciones de la Alcaldía, los viajes entre el extremo nororiental y el centro, que hoy toman más de dos horas, van a poderse hacer en 50 minutos en TM.