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El proyecto del metro, la iniciativa más ambiciosa de la administración del alcalde Samuel Moreno, cuya promesa de construcción lo llevó a ocupar el Palacio Liévano, recibió el miércoles más críticas que apoyos en el Concejo de la ciudad durante el primero de una serie de debates de control político al tema.
Jorge Durán Silva, concejal liberal, criticó duramente, y durante un largo tiempo, la falta de información que los cabildantes han recibido de parte de la administración. “¿Por qué a los medios de comunicación se les dan datos actualizados y al Concejo no?”, cuestionó Durán a los funcionarios presentes: secretarios de Movilidad (Fernando Álvarez), Hacienda (Juan Ricardo Ortega) y Planeación (María Camila Uribe), además del gerente del proyecto, Camilo Zea.
En una línea similar el concejal de Cambio Radical, Carlos Fernando Galán, preguntó si “¿el nuevo trazado que ha trascendido en los medios de comunicación es una decisión tomada? De ser así, ¿por qué pagamos lo que pagamos por los estudios que definieron la primera línea para que ahora se ignoren?”.
A renglón seguido Galán cuestionó la conveniencia de construir el megaproyecto, año y medio antes de que acabe el presente gobierno distrital, en medio de tanta incertidumbre. Según el cabildante, la prioridad de la ciudad debe ser el Sistema Integrado de Transporte y no el metro. “El Polo ha tenido problemas con todas las licitaciones que ha abierto, como los semáforos y la calle 26. ¿Quieren contratar este proyecto cuando aún hay tantas dudas al respecto?”, dijo el concejal.
Según Galán, en materia de movilidad debería ser prioritario realizar la cuarta fase de Transmilenio (que correría por las avenidas Boyacá, 1° de Mayo y 68), que proveería una solución de transporte para los habitantes del occidente de la ciudad, además de hacerles mejoras a las líneas existentes del sistema, como la Caracas, en donde se pueden construir desniveles para incrementar la velocidad de este corredor, hoy por completo saturado.
Por su parte, la concejal liberal Ángela Benedetti, primera en intervenir en la mañana de ayer, ratificó su apoyo al metro al indicar que “ningún sistema de transporte logra montar tanta gente al tiempo. El metro no es un gasto, sino una inversión”, puntualizó Benedetti. Según las cuentas de la concejal, el metro le dejaría a la ciudad algo así como $260 mil millones en ganancias anuales: la operación de un sistema de estos cuesta, en promedio (de acuerdo con la cabildante) $188 mil millones anuales. Si el sistema mueve un millón de personas diarias, durante 300 días al año, y con una tarifa por pasaje de $1.500, el resultado son $450 mil millones.
Esta conclusión fue aplaudida por el secretario de Movilidad al término del debate, en el que no intervino la administración (la continuación de la discusión fue planeada, tentativamente, para el 18 de mayo). El funcionario aseguró que la firma del Conpes se dará en cuestión de días y “que la administración sigue adelante con este proyecto, vital para el futuro de la capital”.