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Si todo sale como lo planea la Cámara de Comercio de Bogotá, en mayo de 2014 la ciudad contará con un nuevo Centro Internacional de Convenciones. La idea, según Consuelo Caldas, directora de la entidad, es fortalecer el turismo de negocios en la capital, generar un nuevo ícono urbano que permita el reconocimiento y la competitividad mundial, así como mejorar la calidad de vida en la región.
Con un área total de construcción de 65 mil metros cuadrados, este espacio que se empezará a erigir a principios del próximo año, en donde hoy funcionan los parqueaderos de Corferias, en la localidad de Teusaquillo, tendrá un costo $250 mil millones que serán asumidos en partes iguales por la Cámara de Comercio, Corferias y el Gobierno Nacional. El Centro Internacional será propiedad de estos inversionistas y lo más seguro es que su operador sea Corferias. Se estima que el Centro pueda llegar a tener un costo de administración mensual de $2 mil millones, pero si las proyecciones no se equivocan, todo indica que será autosostenible.
Más allá que un simple proyecto de arquitectura, el Centro es propuesto como un modelo integral de gestión porque es el resultado de una alianza entre la empresa privada, el Gobierno y la ciudadanía.
Hoy, la mitad de los turistas que llegan al país vienen a Bogotá. Sólo en 2010 entraron a la capital cerca de 700 mil viajeros por vía aérea, la mayoría con propósitos empresariales y de negocios. Sin embargo, para nadie es un secreto que la ciudad se quedó corta para atender grandes convenciones y eventos.
Si a esto se suma el hecho de que el actual Centro de Convenciones y Exposiciones Gonzalo Jiménez de Quesada, con capacidad para cerca de 2 mil personas, será demolido para darle paso a un proyecto inmobiliario, el panorama se torna aún peor.
Es por esto que la idea de crear un gran centro de recepción de visitantes promete generar transformación y desarrollo urbano en la capital y hacer frente al déficit de infraestructura que padece hoy la ciudad. De acuerdo con las proyecciones de la Cámara de Comercio, el Centro Internacional de Convenciones de Bogotá será la sede de 45 eventos anuales, que desde ya se están concertando; contará con un auditorio con capacidad para 4 mil personas, y 15 salas multipropósito, que permitirán la realización simultánea de certámenes.
El proyecto contempla, entre otras cosas, que la zona se convierta en un gran Distrito de ferias y convenciones. El Eje del Ferrocarril será un parque lineal ambiental y el Acueducto de Bogotá, por su parte, se va a integrar a la nueva construcción con una gran plazoleta de aguas, dos veces más grande que la Plaza de Bolívar, que servirá en el futuro para eventos al aire libre.
Al mismo tiempo se trabajará de la mano de la Administración en la búsqueda de una transformación de Bogotá en temas como la movilidad. En ese sentido, la Cámara de Comercio quiere garantizar que el nuevo distrito de eventos y convenciones, ubicado en el occidente, no genere problemas en el tráfico vehicular. Para ello concibió vías alternas de acceso al lugar. Además, promoverá el crecimiento de la infraestructura hotelera y de servicios en el sector, acorde con las necesidades del proyecto.
Una de las grandes metas que se persigue con la construcción del Centro Internacional es posicionar a Bogotá entre los cinco destinos de Latinoamérica para el turismo de negocios. El complejo no sólo contará con un centro de convenciones, sino que además tendrá el área de exhibición más grande de América Latina, un hotel y un centro empresarial y de negocios que complementa la oferta de servicios.
Según Consuelo Caldas, el proyecto representará importantes impactos en materia económica para la capital. De acuerdo con recientes estudios de la Universidad Nacional, se prevé que genere un incremento del PIB en 8,4% y que produzca más de $347 mil millones de impuestos adicionales para la ciudad. Además, proporcionaría empleos formales para cerca de 4 mil personas en los primeros 10 años.
“Le estamos apostando a una Bogotá más competitiva, más interconectada con el mundo, que tenga la capacidad de hacer grandes eventos y promover nuestros empresarios hacia el exterior”, dice Caldas.
Este martes será el lanzamiento oficial de este megaproyecto en las instalaciones de la Cámara de Comercio, con la presencia del presidente Juan Manuel Santos, quien dará explicaciones sobre los recursos que aportará el Gobierno Nacional. A partir de esta tarde se abre el concurso internacional de diseño, con el que se busca atraer las más reconocidas firmas de arquitectura para que propongan las formas del que se espera sea el edificio más emblemático de la capital ante los ojos del mundo entero. “El diseño tiene que ser innovador, único y diferente”, concluye Caldas acerca del lugar que promete ser el símbolo de una nueva Bogotá.