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Un sistema con grandes retos

Con el rediseño de las rutas se aumentarían los trasbordos que deben hacer los usuarios.

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El año entrante, si todo marcha como está previsto, el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) será puesto en marcha. Se acabará la guerra del centavo. El caos vehicular tendrá un respiro. Y en muchas zonas de la ciudad los usuarios tendrán acceso a un sistema que hasta la fecha está fragmentado. Sin embargo, no todo es color de rosa.

Conocedores y participantes del proyecto, que tiene previsto su arranque en el primer semestre de 2012, se mostraron ayer preocupados, en el marco de la Feria Movilidad y Transporte, en Bogotá, por lo que consideran serias debilidades del sistema, que se quiere poner en marcha.

El SITP busca integrar cinco tipos de buses distintos en un solo circuito de movilidad en el que el usuario, a través de una tarjeta, pagará un solo tiquete más la tarifa de trasbordo, de $500 (ver infografía).

Pero para Víctor Raúl Martínez, gerente general de SI99 S.A. y SI03 S.A., operadores actuales de Transmilenio y quien tendrá a cargo una de las zonas del nuevo sistema, la manera en la que está diseñado el SITP “castigará al usuario”. La razón, asegura Martínez, es que al ser el SITP un servicio zonificado que reemplazará rutas que antes iban de un lado al otro de la ciudad, se aumentará el número de trasbordos, incrementándose a su vez “el tiempo, el costo y la incomodidad de los ciudadanos”, asegura.

Édgar Enrique Sandoval, exgerente de Transmilenio, prevé algo similar: “A los usuarios se les van a cambiar el 90% de sus rutas y van a aumentar un poco los trasbordos y los precios. Esto va a demandar un lento proceso de comprensión por parte de los ciudadanos”

Martínez asegura, en cambio, que no basta con la comprensión, pues en realidad esto va a ser un desincentivo para el uso de este sistema. “Necesitamos un rediseño operativo, que busque reducir los trasbordos, ajustando rutas y creando servicios diferenciados”, sugiere.

Sin embargo, para Fernando Páez, gerente de Transmilenio y encargado de liderar la implementación del SITP, las rutas que fueron trazadas se hicieron en coordinación con las localidades y no hay razones para prever un aumento en los trasbordos. “Es posible que quien haga trasbordo hoy tenga que seguir haciéndolo, pero también que deje de hacerlo gracias a las nuevas rutas”.

El tema del aumento en el precio del transporte por cuenta de la entrada del sistema es una de las principales preocupaciones del alcalde electo, Gustavo Petro, quien aseguró en entrevista con este diario, a solo un día de ganar las elecciones, que le preocupaba el alza en la tarifa, asunto “que aún no ha sido bien cuantificado”. En ese entonces, Petro subrayó que imaginaba que para mitigar el alza en las tarifas habría que idear un sistema de subsidios: “un subsidio cruzado entre usuarios del carro particular y pasajeros”.

Ayer, en entrevista con El Espectador, Paul Bromberg, persona encargada por el alcalde para liderar el empalme en materia de movilidad, confirmó que para la próxima administración es una prioridad el lograr que el sistema pueda ser sostenible. Bromberg aseguró que el alcalde Petro tiene descartada la posibilidad de subir el precio de las tarifas, y que busca, en cambio, el mejor esquema para establecer un subsidio. “Estamos buscando una fuente tributaria para esta financiación”, asegura.

A estos temores se suman aquellos que han sido señalados reiterativamente a lo largo de estos meses: el retraso de la Fase III de Transmilenio, la falta de carriles exclusivos en vías claves como la Avenida 68 y la Primera de Mayo, y la reparación de las losas rotas de Transmilenio en la Avenida Caracas.

Todos estos son retos grandes para la nueva alcaldía, que podrían demorar aún más un proyecto que cuenta ya con dos años de demora y que en teoría, según lo estipulado por los actuales encargados de su implementación, debería estar en las calles en menos de siete meses y en completa operación 16 meses después.

No a pico y placa y autopistas urbanas

El primero de enero el hoy alcalde electo Gustavo Petro dará a conocer la nueva medida que paulatinamente reemplazará al pico y placa de automóviles particulares en la capital, ya que este “surtió su efecto, y no sirve”.

En el octavo Congreso de la Infraestructura, Petro también afirmó que no le interesan las autopistas urbanas ya que no mitigan los efectos del cambio climático y tampoco contribuyen a descongestionar la ciudad.

Petro reiteró, en diálogo con Caracol Radio, que su propuesta es implementar vías que faciliten la movilidad con trazados diferentes, así contemplen peajes, y evitar que continúe expansión de la capital.

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