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ONU, el reto de la verificación

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El acto protocolario de firma del cese bilateral y definitivo del fuego y las hostilidades constituye un paso trascendental para la terminación del conflicto armado con las Farc. En ese derrotero, la ONU es garante del cumplimiento de lo acordado, lo cual al mismo tiempo constituye un reto para el organismo multilateral.

El mantenimiento de la paz es una actividad que surgió tras la Segunda Guerra Mundial e inicialmente se empleó desde la perspectiva militar. Tras la caída del muro de Berlín, la ONU emprendió una nueva clase de misiones de paz denominadas de nueva generación, en las que se concentró en facilitar procesos políticos, de desarme y desmovilización, reintegración de excombatientes o protección de los derechos humanos.

En este contexto, el gobierno colombiano y las Farc solicitaron al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas establecer una misión política, integrada por observadores internacionales desarmados, para vigilar y verificar el cumplimiento de los acuerdos de paz.

Empero, la forma como se lleve a cabo la misión encomendada constituye también un reto para la ONU, más cuando se le han hecho cuestionamientos por su pasividad en conflictos como el de Siria. De allí que la misión debe adelantarse a través de un proceso expedito, transparente, con protocolos claros, con mecanismos de rendición de cuentas frecuentes, estrictamente monitoreado y verificado, como sucedió en su participación en el conflicto salvadoreño.

En vista de ello se espera una hoja de ruta de alto compromiso para el organismo internacional en el cumplimento de la misión asignada, de la que harán parte miembros de los países que integran la Celac, junto con observadores internacionales, para lo cual deben establecerse estrictos protocolos en aras de garantizar la efectiva dejación de las armas y la seguridad de las zonas de concentración.

Por eso el proceso de consolidación de la paz requiere justicia para las víctimas, democratización y fortalecimiento de las instituciones a las cuales decidieron someterse las Farc, pues sin estos postulados difícilmente podrá existir una paz duradera. En el campo de juego de la ONU queda el cumplimiento de los acuerdos.

Valga de paso resaltar el papel que han cumplido las Fuerzas Militares, quienes por largos años han combatido con abnegación y sacrificio a los grupos al margen de la ley, tarea que ha llevado a que hoy las Farc se sometan a la institucionalidad. Ese es el gran aporte a la democracia y el fiel reflejo del sometimiento a la Constitución y a la ley.


* Exmagistrado del Tribunal Superior Militar.

 

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