Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Un bus de Transcaribe se quedó sin frenos mientras baja una loma en el barrio 20 de Julio, otro estuvo atravesando las calles con parte del techo colgando sobre las cabezas de los pasajeros; mientras que a lo largo de los recorridos se hicieron reiterativos los vehículos que solo hacen la mitad del recorrido o las estaciones llenas de personas que esperan un servicio retrasado por la crisis de energía en Cartagena.
Lea: ¿Qué ha pasado un año después del deslizamiento que enlutó a Bello y Medellín?
La situación es insostenible para los usuarios del sistema, no solo se ha normalizado el mal servicio, sino que además se mantiene viva la discusión por el valor del pasaje, que es de COP 3.900, uno de los más altos que se cobra en el país.
La crisis ha sido enfrentada por la alcaldía con la compra de una nueva flota de 72 buses. Al respecto, el alcalde Dumek Turbay ha asegurado que con esto se deja “atrás temas como las demoras, el hacinamiento, las goteras, la falta de aire acondicionado y todas las dificultades que sufre la ciudadanía”, pero de fondo el problema ya llegó a los estrados judiciales, específicamente contra Sotramac, uno de los operadores de Transcaribe.
Señor Alcalde @dumek_turbay esas fotos son de ayer y de hoy de usuarios de Transcaribe, ese sistema venía mal pero desde que puso a su amiga Ercilia en la Gerencia terminó acabando lo poco que quedaba de ese pésimo y fatal servicio público! Hasta cuando? pic.twitter.com/Wr0909kDtG
— David Lopez Romero (@dalopez3) May 27, 2026
La pelea
Aunque la Alcaldía gestiona una parte de la flota a través de Transcaribe Operador (creado en 2016), la mayor parte de los buses está en manos de dos concesionarios privados, Sotramac y Transambiental. La repartición funciona así: el Distrito opera 99 vehículos; Transambiental, 132; y Sotramac, 101. Y es precisamente este último el que presenta niveles mucho más bajos de disponibilidad y concentra buena parte de los reclamos de los ciudadanos. Por ejemplo, según cifras de Transcaribe, apenas 47 de sus 102 buses están en operación en un día habitual; el resto permanece fuera de servicio por fallas mecánicas o arreglos que se extienden sin dar resultado.
El proceso contra Sotramac comenzó en octubre de 2025. Fue admitido por el Tribunal Administrativo de Bolívar por “las deficiencias en la operación del Sistema Integrado de Transporte Masivo (SITM) que vulneran derechos colectivos de los cartageneros”, indicó la alcaldía.
Le puede interesar: Regresan los torneos del fútbol aficionado en el Atlántico tras suspensión por panfletos
Sotramac intentó que el Tribunal revocara la admisión de la demanda argumentando que el Distrito no había agotado los requisitos previos para presentar una acción popular. No obstante, se rechazó porque la empresa no acreditó haber adoptado medidas para atender los reclamos sobre la prestación del servicio.
Antes de despacharme, les doy algo de contexto: Para su estructuración -hace unos 15 años- se definió que la operación de @TranscaribeSITM estaría dividida en tres empresas: #Sotramac, #Transambiental y Transcaribe Operador (Distrito). Y la empresa recaudadora, por supuesto.
— Dumek Turbay Paz (@dumek_turbay) August 21, 2025
Se… pic.twitter.com/0NWM0ioOY4
El alcalde responsabilizó públicamente a la concesión por buena parte de los problemas del sistema, como, por ejemplo, que la empresa recibió cerca de COP 296.000 millones entre 2017 y junio de 2025, pero mantuvo la misma flota con la que inició operaciones, por lo que Sotramac inició acciones legales contra el mandatario que finalmente fueron negadas.
El proceso
En entrevista con El Espectador, el jefe de la Oficina Asesora Jurídica del Distrito (OAJ), Milton José Pereira Blanco, el líder de la Unidad de Tutelas de la misma entidad, Adrián Barreto, y la gerente general de Transcaribe, Ercilia Barrios Flórez, explicaron que hoy Transcaribe opera con 24 rutas activas, lo que permite una cobertura cercana al 65% de la ciudad, es decir, alrededor de 70.000 usuarios a diario, lo que está muy por debajo de lo que debería cubrir el sistema. Esto se debe, en gran medida, a “situaciones financieras, de mantenimientos y vandalismos”.
El Distrito argumenta que hay una parte de estos problemas que deben asumir las concesiones, como la renovación de la flota. En la acción judicial, la alcaldía incluyó a Transcaribe al proceso por ser el contratista, mientras que desde la administración piden que Sotromac cumpla con la prestación completa del servicio y, por consiguiente, haga el reemplazo de los vehículos deteriorados “con los protocolos legales, técnicos y tecnológicos necesarios”.
La Oficina Jurídica de la alcaldía señaló que en estos últimos seis meses se solicitaron medidas cautelares, pero el Tribunal las negó. Por lo pronto, confían en que su defensa, que se argumenta en el incumplimiento de los contratos vigentes, lleve a la justicia a tomar una pronta decisión.
Mientras tanto, el Distrito ha optado por intervenir en otros aspectos del sistema sobre los que sí tiene margen de actuación directa, como “un paso más seguro y cómodo por las pasarelas peatonales con la instalación de luminarias de ingreso al portal, dos APP de recarga de saldos y 1.400 puntos de ventas externos distribuidos en toda la ciudad”, aseguraron los funcionarios.
A ello se suma la llegada de los primeros buses. El pasado 16 de junio llegaron al puerto 17 de ellos, dotados de sistemas de geolocalización, cámaras de seguridad, sensores de proximidad, wifi y plataformas de acceso para personas con movilidad reducida.
Lo cierto es que la ciudad requiere respuestas prontas. A la pelea por los buses se suman la desfinanciación que ha acumulado el sistema en los últimos años, por la alta tarifa técnica para cubrir el servicio (actualmente está sobre COP 6.950 por pasajero) y las deudas que acumula por otros pleitos y cuentas por pagar que hasta finales del año pasado superaban los COP 65.000 millones.
Comentarios