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A través de un comunicado, las constructoras de Aquarela señalaron que la Unesco instó al gobierno colombiano a “dar solución a diversos proyectos, entre los que se cuenta la torre uno del conjunto habitacional Aquarela construido en el Barrio Torices de Cartagena”. El pronunciamiento de este organismo se refiere a la construcción de unos bloques de edificios que se ubican a pocos metros del Castillo de San Felipe, incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad desde 1984. Para esta entidad, encargada de velar por la protección del patrimonio en el mundo, este proyecto generaba un impacto negativo en una zona histórica de Cartagena.
Sin embargo, lo que las constructoras no mencionaron en su comunicación es que la solución propuesta por la Unesco, a la cual se ha acogido el gobierno, es derrumbar la estructura.
La Promotora Calle 47 SAS, hace referencia a un documento que se filtró esta semana en el que, efectivamente, el organismo encargado de preservar el patrimonio de la humanidad llama al gobierno nacional para que, entre otros asuntos, resuelva el problema que se generó por la construcción de este complejo de apartamentos. En este informe, la Unesco señala en la página 436 que el estado deberá “evitar construcciones adicionales y trabajar en la demolición del edificio como principal medida de mitigación”.
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En el pasado, Alberto Escovar, director del Patrimonio Cultural del país, había anunciado que en caso de no cumplir con estas medidas, se discutiría el ingreso de Cartagena a la lista de ciudades en riesgo de serles retirada la declaratoria de patrimonio. Cabe recordar que en este informe de la Unesco también se fijó el 1º de diciembre del próximo año como nuevo plazo para que derrumbe Aquarela.
Ante estas declaraciones, que han sido sostenidas por el funcionario y por el gobierno en distintos momentos, el comunicado de las constructoras señala que “lo planteado en el informe NO conlleva que Cartagena esté en riesgo de perder la declaratoria de Patrimonio y NO se plantea que Cartagena vaya a entrar en la lista de patrimonio en riesgo”. Si bien el organismo no señala esto de forma directa, sí menciona que en diciembre de 2022 el gobierno debe enviar un reporte al Centro del Patrimonio de la Humanidad señalando las acciones adelantadas en este caso para que sean analizadas durante el Comité del Patrimonio de la Humanidad que se celebrará en el 2.023.
Para afirmar que la ciudad no está en riesgo de perder la declaratoria y que no se plantea la entrada de esta en la lista de ciudades que podrían perderla, las constructoras se basaron en una respuesta que les dio el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos) por sus siglas en inglés. Este ente, asociado a la Unesco, les confirmó que, a la fecha, la ciudad no se encuentra en la lista de peligro, lo cual no contradice lo expresado por el gobierno nacional al señalar que, de no cumplir con lo propuesto por la Unesco, podría darse el ingreso de la ciudad a esta lista.
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La Unesco fue enfática en señalar su preocupación por el impacto que Aquarela generó sobre el Castillo de San Felipe, al cual incluyeron en la lista de Patrimonio de la Humanidad en 1984. Mientras tanto se espera que en los próximos meses quedé en firme un convenio suscrito entre la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el Ministerio de Cultura y la Alcaldía de Cartagena para derrumbar el complejo de apartamentos y restaurar el espacio ocupado por este.
Por su parte, las constructoras también afirmaron en la comunicación que “continuarán atendiendo todos y cada uno de los requerimientos en el marco de los procesos legales en marcha, incluida la demanda contra el Estado colombiano instaurada en octubre de 2019 ante los graves daños continuados y permanentes contra los constructores y compradores de vivienda en este proyecto habitacional debidamente licenciado”.