
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Alrededor de 2.000 estudiantes de nacionalidad colombiana –que residían al otro lado de la línea de frontera con Venezuela– han dejado de asistir a clases por la determinación del presidente Nicolás Maduro de prohibir el paso de nacionales a territorio venezolano.
Así lo denunció la Alcaldía de Cúcuta, que de forma coordinada con el Ministerio de Educación, declaró la emergencia educativa en Norte de Santander ante la crisis fronteriza. (Lea: Declaran emergencia educativa en Norte de Santander ante crisis fronteriza)
“Cerca de 300 niños han decido regresar a su patria a continuar los procesos académicos y viven una situación verdaderamente dramática, pues cruzaron la frontera por las trochas y hoy se encuentran alejados de sus padres, alojados en casas de familiares o de compañeros ubicados en Cúcuta”, explicó Donamaris Ramírez-París, alcalde de Cúcuta.
Se estima que de los casi 2.000 niños desescolarizados, 1.700 pertenecen a instituciones educativas de Cúcuta. Se trata de los colegios Club de Leones, Carlos Pérez Escalante, Misael Pastrana Borrero y Mercedes Ábrego.
Por su parte, la ministra de Educación, Gina Parody, elevó un llamado para que los niños que residen en Venezuela puedan cruzar la frontera, al tiempo que desarrolló una ‘matriculatón’ este sábado y domingo para que ningún estudiante quede fuera del sistema educativo.
¡Buenas noticias! Gracias a la #Matriculatón, 223 niñ@s que estaban sin colegio por la emergencia en la frontera, volverán a clase mañana.
La medianoche del pasado 19 de agosto, Venezuela cerró el paso fronterizo entre San Antonio del Táchira y Cúcuta, tras el ataque de presuntos contrabandistas contra militares venezolanos que se saldó con tres uniformados y un civil heridos.
Dos días después, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, declaró el estado de excepción en cinco localidades limítrofes, lo que dio inicio a una deportación masiva de colombianos.
Todo ellos llegan apenas con lo puesto a Cúcuta, donde se ha desplegado un albergue para atenderles provisionalmente mientras el Ejecutivo colombiano pone en marcha otras medidas, como subsidios para el alquiler de vivienda o empleos.
Mientras tanto, continúan los contactos diplomáticos para reabrir la frontera, en la conviven el contrabando y las bandas criminales que se dedican al narcotráfico y otras actividades ilegales.