Publicidad

‘Autoprotección’ con minas

En Ibagué, un ciudadano decidió protegerse de la delincuencia sembrando explosivos alrededor de su casa.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Según las autoridades, no hay antecedentes de la siembra de campos minados en zonas urbanas de la nación, pero ocurrió en la avenida Ambalá con calle 100, cerca al barrio La Gaviota, de Ibagué.

En este sector, donde se ubica la hacienda El Bosque, su propietario, Jorge Enrique Gutiérrez Triana, un hombre de 80 años, cultivaba cítricos y tenía animales de granja. Un día, sin que nadie lo supiera, hizo minar un kilómetro del terreno, sector que colinda con el barrio La Gaviota y varias urbanizaciones.

El motivo: según Jorge Parra, un vigilante del lugar, la idea de mandar a minar el sector se dio porque don Enrique estaba desesperado. Era frecuentemente víctima de la delincuencia y decidió que esa era la mejor forma de  protegerse de los maleantes.

“Se le metían a robarle los cítricos o los animales, incluso alguna vez los vigilantes tuvimos enfrentamientos armados con delincuentes que llegaban a saquearlo”, señala.

De acuerdo con el director del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) en el Tolima, Santiago Vásquez, la Fiscalía Séptima Especializada  descubrió el campo minado, tras la denuncia que interpuso el ingeniero Yesid Varón Navarro, quien pisó uno de estos artefactos.

“El ingeniero de una obra alterna, que previa autorización del dueño entró a mirar los terrenos adyacentes, lo que era necesario para el desarrollo de una obra cercana, se enredó con un alambre que accionó el explosivo”, dice Vásquez, director del DAS.

Esto le causó heridas en un ojo, una pierna y varias lesiones en el cuerpo. Incluso, su estado le generó incapacidad médica.

Desde el accidente (2 de agosto de 2008) y la demanda contra el autor de la instalación de las minas, se generó una investigación por parte de la Fiscalía Séptima. El propietario ordenó desocupar el terreno de minas, pues se percató de que esto podría acarrearle una acción penal.

Hace un mes el caso llegó a manos del DAS y personal antiexplosivos fue enviado a la zona para examinar si existían más explosivos. Se hallaron vestigios de la existencia del campo minado, como alambres y otros elementos que fueron destruidos de manera controlada por los técnicos.

Como el terreno es amplio, el propietario optó por colocar trampas accionadas mediante sistema de alambrado, construidas con tubo galvanizado, pólvora y algunos elementos explosivos que se fabricaban con piedra y arena.

Quisieron hablar con el responsable, el señor Gutiérrez, pero se encontraron con la noticia de que había fallecido el pasado 3 de enero en un accidente de tránsito.

Sus familiares, entre ellos su esposa, Dolores Gómez, afirman que estaban enterados de que don Enrique había sembrado las minas, pero según ella, no sabían  que era prohibido.

Para el director del DAS, Santiago Vásquez, este es un hecho sin antecedentes. “Es la primera vez que se presenta un caso de esta naturaleza”, señaló el funcionario, al tiempo que manifestó que no se debe acudir a estos métodos que ponen en peligro la vida propia y la de muchas personas.

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido