
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
‘Ad portas’ del aniversario 30 de la tragedia de Armero –desastre natural que en 1985 causó la muerte de 25.000 personas y borró literalmente del mapa al municipio– en Tolima y Caldas inició la programación para conmemorar una de las peores catástrofes que ha sufrido el país.
Las diferentes actividades ideadas para evocar la tragedia arrancaron este martes con la presentación del nuevo mapa de riesgos de la zona de influencia del volcán nevado del Ruiz para ambos departamentos y continuarán este miércoles con un encuentro pedagógico en el que se hablará, entre otros temas, de los avances del Sistema de Gestión del Riesgo en el país y los mapas de evacuación de las zonas de influencia.
La programación central, de acuerdo con las autoridades departamentales, se cumplirá el viernes, día del aniversario, en el antiguo Armero, la cual comprende agenda religiosa y cultural, actividades en las que son esperadas aproximadamente 15 mil personas.
Por su parte, el Ministerio de Cultura se une a este conmemoración con una serie de acciones que incluye la edición de un libro que recoge la historia de Armero, una producción audiovisual, acompañamiento y apoyo técnico al proyecto del memorial del Parque Cultural Omaira Sánchez, exposición de la pieza del mes en la Biblioteca Nacional y un concierto a cargo de la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia que se realizará en Armero.
La conmemoración se cumple en el marco de la Ley 1632 de mayo de 2013 “Por la cual se rinden honores a la desaparecida ciudad Armero (Tolima), y a sus víctimas, y se dictan otras disposiciones” sancionada por el Gobierno Nacional.
La tragedia de Armero ocurrió el 13 de noviembre de 1985, cuando una erupción del volcán Nevado del Ruiz expulsó 35 millones de toneladas de material volcánico a una velocidad promedio de 60 kilómetros por hora, sepultando a la población, dejando alrededor de 25.000 muertos y afectaciones en los municipios de Chinchiná y Villa María en Caldas.
Semanas antes, las ciudades y pueblos cercanos al volcán habían comenzado a cubrirse en ceniza, y el 13 de noviembre de 1985, a las 9:45 de la noche, se produjo la erupción, que dos horas después sepultaría al pueblo. (Lea: ¿La tragedia de Armero se podría repetir?)
Según habitantes y sobrevivientes de la tragedia, muchas muertes se habrían evitado si las recomendaciones dadas días antes por diferentes autoridades del orden nacional hubieran sido atendidas.