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Desde primeras horas de este martes, la Fuerza Aérea desarrolla labores de evacuación de los turistas que no han podido salir de la Isla de San Andrés luego del accidente del avión Boeing 737-700 de matrícula HK4682, de la aerolínea Aires, que el lunes en la madrugada terminó con el fuselaje partido en tres y los motores desprendidos al tratar de aterrizar en el aeropuerto Gustavo Rojas Pinilla, de San Andrés procedente de Bogotá.
Para el traslado de los turistas la FAC facilitó dos aviones tipo Hércules que volará con destino la ciudad de Barranquilla, donde los pasajeros podrán abordar vuelos comerciales hacia sus lugares de origen.
De igual manera, se dispuso de una Aeronave tipo King 300 y un avión Casa C-295 totalmente medicalizados y con un personal de médicos y enfermeros altamente calificados, quienes partieron en horas de la mañana desde el Comando Aéreo de Transporte Militar (CATAM) en Bogotá, para atender la emergencia y transportar los heridos a centros asistenciales de primer nivel, principalmente a la ciudad de Cartagena y si se requerido a la ciudad de Bogotá.
En el lugar de los hechos una comisión inspectora integrada por la Fuerza Aérea Colombiana y la Aeronáutica Civil, adelantan las investigaciones que permitan determinar las causas del accidente.
Atención a víctimas del accidente
El secretario de salud de Bogotá, Hector Zambrano, dijo que la red de hospitales de la capital colombiana estaba preparada para recibir a las personas que serán examinadas, tres por neurocirugía, uno para cirugía plástica, tres para ortopedia, uno para atención ginecológica y otra persona con traumas menores.
Además se conoció que cinco brasileños, cinco franceses, cuatro estadounidenses, dos alemanes y dos costarricenses sobrevivieron al accidente del avión en San Andrés.
Mientras reviste gravedad la brasileña Caroline Gonçalves, que está embarazada y se encuentra "estable", pero su estado aún corre "algún grado de peligro", dijeron a Efe fuentes médicas.
María Elena Arango, gerente de la clínica Villareal de San Andrés, informó que la paciente se encuentra "bajo monitoreo fetal permanente" y con atención continua de un especialista en ginecología y obstetricia.
Los que no han podido llegar a San Andrés fueron los miembros de la comisión encargada de investigar las causas del accidente, así como el ministro de Transporte, Germán Cardona, a causa del mal tiempo.
Cardona confirmó que las condiciones climáticas han impedido retirar el avión accidentado, por lo que sigue aún cerrada esa terminal aérea.
"Hasta tanto no llegue la comisión investigadora y no haya el estudio correspondiente no se puede retirar el avión siniestrado", dijo el ministro desde la ciudad de Barranquilla, desde donde coordina los operativos ante la imposibilidad de llegar por ahora a San Andrés.
Por su lado, el director de seguridad ciudadana de la Policía Nacional, general Orlando Páez Barón, señaló a Efe que la aeronave, que cubría el trayecto Bogotá-San Andrés, se accidentó cuando se disponía a aterrizar en medio de una intensa tormenta eléctrica.
Asimismo, informó que "se habilitaron como aeropuertos alternos el de Panamá y Managua", en los países vecinos y cuyas costas están más cerca incluso que las colombianas, debido a que la terminal aérea de San Andrés permanece cerrada y las partes del avión aun "están regadas en 600 metros de la pista".
El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, lamentó el fallecimiento de una mujer en el accidente y se comunicó telefónicamente con Luis Carlos Barreto, esposo de la víctima.
Además, le "ofreció el apoyo del Gobierno para enfrentar esta tragedia familiar" y pidió a las autoridades "prestar la atención oportuna y necesaria a los heridos que dejó este accidente aéreo".
Jimmy Roncancio, su hija Laura Sofía y su esposa, María Fernanda Cuervo, tres de los supervivientes del avión no dudan en calificar como un "milagro" su terrible experiencia, que aún los conmociona.
"Esto no tiene otro nombre: es un milagro", dijo este hombre de 42 años, quien tras el impacto se rompió la cabeza con la mesa de comidas de la silla del frente. Sus brazos tienen varios raspones y su cara evidencia un cansancio terrible.