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Sin perdón y reconciliación no hay paz. La paz no se dará por sí sola; o por el hecho de firmar un acuerdo. La paz comenzará en el momento en que nos libremos de la lógica de víctima y victimario con la que hemos vivido este proceso, y pasemos a la acción. Tenemos la capacidad de perdonar y sumar esfuerzos, porque la paz se construye entre todos. Puede sonar a frase de cajón, pero debemos pasar la página ahora. Coincido en que es necesario entender lo que ha sucedido, conocer la historia, asentar la memoria y conocer los diferentes actores, pero ya es hora de asimilar que esta paz es de todos los colombianos.
Como empresarios tenemos la responsabilidad de definir el rol que vamos a jugar en esto. Estamos dispuestos a reducir el conflicto y a construir la paz. Vamos a tener enormes retos en lo local, más allá de la generación de empleo. Será también nuestra responsabilidad el aporte que hagamos a la integración y desarrollo de territorios y poblaciones históricamente marginadas. Debemos promover diálogos e incrementar la capacidad de interacción entre los diferentes actores para así poder llegar a una verdadera reconciliación.
Como lo ha advertido la Fundación Ideas Para la Paz en diferentes escenarios, no es solo un asunto de aportar recursos económicos, el proceso requiere de liderazgo y capacidad de innovación, dos características inherentes del sector empresarial. Y siendo conscientes de la influencia que podemos ejercer en lo local, debemos percibirnos como un sistema que es capaz de lograr la transformación de contextos territoriales.
En Cemex ya evolucionamos del concepto del perdón al de la comprensión, entendiendo las realidades diferentes que marcaron la vida de los colombianos. Por esto, hoy hacemos parte de la solución siendo testigos activos de un momento histórico para el país; estamos construyendo un mejor futuro a través de transformaciones profundas que verdaderamente están diseñadas para evitar el conflicto armado. Es de esta manera que estamos convencidos de que construiremos paz.
El perdón es reconocer lo que ha pasado, de la manera en que pasó. Es dar un paso hacia el presente, con la mirada puesta en el futuro y no vivir anclado en el pasado. Construyamos juntos un futuro mejor: una Colombia unida y más próspera. Donde nos integremos todos como una nación con la mirada puesta en un porvenir maravilloso que nos brindará un país en paz.