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Gracias a la tarea de ubicación y destrucción de armas no convencionales, por parte de los grupos de explosivos y demoliciones, pertenecientes a la Séptima División, han sido ubicados y destruidos de forma controlada 1.000 artefactos de este tipo en lo corrido de 2014.
La campaña militar en esta región del país ha evitado 2.500 muertes no solo de los miembros de las Fuerzas Militares sino también de la población civil, víctimas de la activación de estas armas terroristas ubicadas y sembradas indiscriminadamente, en los departamentos de Antioquia, Córdoba y Chocó, dice un comunicado de la agencia de noticias del Ejército Nacional.
En los meses de junio y julio se han destruido 207 artefactos, 44 de ellos en los últimos 10 días del mes de julio, de los cuales se destacan 16 artefactos ubicados y destruidos por las tropas de la Fuerza de Tarea Nudo de Paramillo orgánicas de la Séptima División.
Tropas que destruyeron dos campos minados en Antioquia. El primer campo minado hallado en las veredas la Morena, las Animas y el Socorro del municipio de Taraza departamento de Antioquia, donde los soldados de los Batallones de Combate Terrestre 107 y 112 adscritos a la Brigada Móvil 16, desactivaron diez artefactos explosivos improvisados de alto poder tipo cilindro sembrados por guerrilleros de la compañía financiera Santa Rita del frente 18 de las Farc.
Mientras tanto, soldados del Batallón de Combate Terrestre 81 adscrito a la Brigada Móvil 11, localizaron y desactivaron el segundo campo minado con seis artefactos explosivos improvisados tipo balón bomba en la vereda Chamuscados del municipio de Dabeiba, departamento de Antioquia. Los seis artefactos pertenecían a la comisión de masas y finanzas del frente 5 de las Farc, señala en informe de prensa.