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Descontento y rechazó causó en Bucaramanga la determinación de la junta directiva del Área Metropolitana (AMB) –órgano rector del trasporte y máxima autoridad ambiental urbana– que aprobó alzas en el transporte público y optó por fijar un aumento de $250 en el pasaje del sistema de transporte Metrolínea.
La medida, que empezará a regir a partir del 1 de enero de 2016 y que afecta a los habitantes de Girón, Piedecuesta, Bucaramanga y Floridablanca, implica un incremento del 13,51% en la tarifa del Metrolínea –uno de los más altos del país para esta clase de transporte– que pasará de $1.850 a $2.100.
Al conocerse la determinación, los usuarios expresaron su rechazo a las alzas argumentando que no solo se trata de un incremento desmedido –pues supone más del doble de la inflación proyectada para 2015, según registra Vanguardia Liberal– sino que resulta incomprensible considerando las falencias en materia de calidad y servicio que siguen afectando al sistema.
En diálogo con el medio regional, la directora del AMB, Consuelo Ordóñez, defendió las medidas y sostuvo que no se trata de un incremento arbitrario, sino que responde a la denominada ‘tarifa técnica’, que cubre todos los costos de operación y obligaciones, es decir valor de repuestos, combustibles, pago a concesionarios, entre otros.
“Lo que pasa es que históricamente la tarifa fijada para el usuario siempre estaba por debajo de la tarifa técnica (entre $50 y $150), esto para incentivar el uso del Sitm. Pero esto no ha surtido efecto, pues el número de pasajeros, por el contrario, ha bajado”, explicó la funcionaria.
Por otro lado, la junta directiva del AMB autorizó un alza de $200 en la carrera mínima de taxis, así como un incremento para el servicio nocturno de $500 a partir de las 8:00 p.m. Adicionalmente, explicó el alcalde de Bucaramanga, Luis Francisco Bohórquez, las tarifas para desplazarse hasta el aeropuerto de Palonegro se mantendrán, “mientras se conocen los estudios por el costo de peajes y demás tarifas que pagan los transportadores para prestar ese servicio”.
Con el nuevo valor de la carrera mínima, el órgano rector autorizó un alza del 4,16% frente a los $4.800 que costará hasta el próximo 31 de diciembre el servicio de taxis en Bucaramanga y su área metropolitana, mientras que el banderazo inicial para los usuarios parte de $2.842 y cada unidad equivaldría a 60 metros de recorrido. La tarifa de bus pasa también de $1.900 a $2.000.
La junta directiva anunció además que, para garantizar la seguridad de los usuarios del transporte público, autorizó otro acuerdo metropolitano según el cual la tradicional tarjeta de operaciones para los servidores del transporte público deja el papel y pasa a ser electrónica.
“Esta decisión entrará en vigencia a partir de 2016 y será un mecanismo con el cual se busca reducir al máximo la clonación de vehículos, y darles mayor agilidad y seguridad a los responsables de los operativos de control al transporte ilegal en el área metropolitana de Bucaramanga”, sostuvo la junta.