Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Tras los estragos que dejaron las dos olas invernales de 2011 en 600 puntos críticos de los municipios de Cundinamarca, bajo la jurisdicción de la CAR, esta corporación anunció que actualmente hay 290 sectores en alerta ante el riesgo de sufrir alguna calamidad en sus cascos urbanos en la próxima temporada de invierno. En los municipios de Caparrapí, Puerto Salgar y Útica, cerca de 4.000 personas serían afectadas, ante lo cual, el llamado de la CAR es enfático: “a mediano plazo la población debe reubicarse”.
La próxima temporada invernal comenzará a mediados de marzo, de acuerdo con el Ideam. En los municipios cundinamarqueses afectados por la pasada temporada invernal, los posibles damnificados llegarían a 7.000. “Por eso allí estamos realizando obras como mantenimiento hidráulico en los ríos para evitar desbordamientos”, señaló el director general de la CAR, Édgar Alfonso Bejarano.
Este año se tiene prevista una inversión que supera los $100 mil millones para los trabajos en gestión del riesgo. De esta cifra, el presupuesto destinado por Colombia Humanitaria es de $40.400 millones, que se dividirán en tres proyectos que adelantará la CAR. El primero será la adecuación hidráulica de 56 fuentes hídricas críticas en 47 municipios; el segundo está destinado a obras de contención y control de excavaciones de los ríos Negro y Apulo; y el tercero será el mejoramiento de la capacidad de la Laguna de Fúquene y las cuencas de los ríos Negro, Apulo y Bogotá.
Respecto al río Bogotá, Bejarano aseguró que la CAR ha desarrollado actividades, en compañía de Colombia Humanitaria, la Dirección General del Riesgo, el departamento y el Distrito, para mejorar el reflujo de sus aguas y, de esta manera, mejorar las condiciones hidráulicas por medio del dragado en puntos específicos.
“La CAR tiene previsto destinar cerca de $66.000 millones para la atención en las obras que ejecuta en el río Bogotá en las cuencas media y alta”, agregó Bejarano. En esta inversión también se incluyen proyectos de otros sistemas hídricos, como el río Soacha y la quebrada Tibanica en el municipio de Soacha, el río Subachoque en el municipio de Madrid y las cuencas Sumapaz y Fusagasugá.
Frente a las críticas que recibió la CAR en noviembre del año pasado, que incluyeron las de la exalcaldesa Clara López, al señalar a la corporación como la responsable de los daños por la temporada de lluvias, Édgar Bejarano asegura que su gestión fue la adecuada e incluso “fuimos más allá de nuestras funciones, porque nosotros debemos coordinar y dar apoyo técnico a los Clopad y Crepad y además de hacerlo, nos volvimos operativos en este tema”.
Frente a la denuncia publicada por este diario en noviembre de 2011, en la que el ingeniero hidráulico Guillermo Cruz mencionó la existencia de estructuras viejas ubicadas cerca de la represa del Muña, que obstaculizaban el flujo del río Bogotá; Bejarano aseguró que la CAR requirió a Emgesa en su momento “para retirar la infraestructura vieja que estaba en el fondo del río y ya hay mayor flujo del agua”, con lo que se espera una reducción en el riesgo de inundaciones en el suroccidente de la capital.