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Insistiendo en que su administración “seguirá defendiendo a los campesinos”, el presidente Juan Manuel Santos instó a los voceros del paro agrario a seguir dialogando para buscar acuerdos que permitan levantar la protesta, objetivo que según el secretario general de la presidencia, Aurelio Irragorri, estuvieron a punto de lograr en la madrugada del sábado. “Íbamos bien hasta las 3:00 a.m, y de manera extraña dos de los negociadores de los campesinos empezaron a recibir llamadas telefónicas (…). Uno de los delegados me dijo: “es que si firmamos el acta, se levanta el paro y por eso no los suscribieron (…) Parece que intereses distintos a solucionar el problema de los agricutores dificulta los acuerdos”, aseguró Irragorri.
Durante una rueda de prensa celebrada anoche en la Casa de Nariño, el primer mandatario afirmó que “quienes pretenden colocar al Gobierno en contra de los campesinos tacan burro, porque los hechos son tosudos”.
Horas antes, durante la caminata de Solidaridad por Colombia, en Bogotá, el primer mandatario afirmó que debido a que las protestas están focalizadas en los sectores lechero y papero, “el tal paro nacional agrario no existe. Hay algunos sectores agrarios de algunos departamentos que tienen legítimas reclamaciones, que están pidiendo alguna ayuda del Estado, o que están reclamando algunas políticas en forma legítima, campesinos: paperos de Boyacá, de Cundinamarca, de Nariño. Esos campesinos están saliendo a protestar y saliendo a reclamar por sus derechos. Y eso es legítimo en cualquier democracia”.
Por su parte, el director de la Policía, general Rodolfo Palomino, sostuvo que “en un 90% del territorio no hay interrupciones viales. Los problemas se presentan en Nariño, Huila y Boyacá. Las vías de acceso a Bogotá están despejadas. Sin embargo, durante el día tuvimos que disolver bloqueos en Sibaté, Facatativá, La Calera y Fusagasugá”.
No obstante, al cierre de esta edición, El Espectador constató con fuentes del gobierno distrital que en Fusagasugá y la salida de Usme hacia la región del Sumapaz el ingreso y salida de alimentos seguía restringido por los manifestantes. “Solo nos ha llamado el gobernador Álvaro Cruz, no el gobierno nacional. Nos pidió que disolviéramos la movilización, pero le dijimos que si están en diálogos con la guerrilla durante las hostilidades, deberían hablar con los campesinos durante las protestas”, dijo Gerardo Riveros, líder campesino de la provincia del Sumapaz.
En su balance, Palomino indicó que en la semana que completa el paro cuatro personas han muerto: dos pacientes por obstrucción a misiones médicas, un celador que conducía una motocicleta y a su paso le fue atravesado un alambre de púas; y el subintendente de la Policía Luis Torrado, asesinado en la vía Zipaquirá-Pacho, en Cundinamarca, cuando retiraba los escombros que obstaculizaban el paso.
Mientras tanto, el movimiento Marcha Patriótica y varias organizaciones sindicales repudiaron la detención del dirigente campesino Huber Ballesteros. El hecho ocurrió en Bogotá en horas de la tarde. Hoy, organizaciones sociales y políticas harán un plantón frente a las instalaciones de la Fiscalía General de la Nación pues consideran que este integrante de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y vocero de la Mesa Agropecuaria y Popular de Interlocución y Acuerdo (MIA) es “víctima de un montaje judicial”.
La Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos llamó a la calma y al diálogo durante el paro campesino y de trabajadores. Además, anunció que “ integrantes de la Oficina viajarán mañana a Cundinamarca, Tolima, Huila y Boyacá con el fin de obtener más información sobre los hechos ocurridos en los últimos días y, sobre todo, para apoyar las iniciativas de diálogo entre los campesinos, los trabajadores y el Gobierno”.