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El gobernador de Nariño, Antonio Navarro Wollf, reiteró que es necesario que quienes habitan en las zonas aledañas al volcán Galeras atiendan el llamado de evacuación y se reubiquen en los albergues que han preparado los organismos de emergencia, pues la alerta de erupción se mantiene.
Señaló que la fertilidad de esas tierras que, paradójicamente, es producto de la actividad volcánica, es la que ha hecho que las familias no se desplacen de la zona, y de allí que sólo el cinco por ciento de quienes permanecen en los lugares altos de la montaña haya cumplido con las observaciones de las autoridades.
De momento, sólo 400 personas de las más de 8 mil que viven en los lugares más vulnerables ante la eventualidad de una erupción, se han dirigido hacia los lugares adecuados por la administración departamental como albergues permanentes, indicó Navarro.
Agregó que, históricamente, la ceniza volcánica se ha dirigido hacia las poblaciones que se encuentran en el costado oriental de la montaña y no hacia la zona donde se encuentra ubicada la ciudad de Pasto. Es por esa razón que los habitantes de esas localidades se rehúsan con mayor firmeza a abandonar sus tierras, que se prestan al cultivo abundante de productos agrícolas, tras el abono producido por la actividad del Galeras.
"La idea es que las personas que están en la zona de alto riesgo tienen que estar en los albergues mientras estamos en alerta naranja (…) Es muy complicado forzar a la gente a que lo haga; es que tenemos que convencerlos, porque no hay otro mecanismo, pero la gente se acostumbra y eso es un mal hábito, porque podría haber una erupción un poco más grande que la normal", añadió.
Añadió que los nariñenses han aprendido a convivir con la presencia de un volcán activo, no sólo por la prosperidad que les ha dejado sino porque los estragos que ha causado nunca han dejado resultados que lamentar, al tiempo que manifestó que en un fenómeno de esta naturaleza es impredecible, pues también podría causar daños irreparables.
Los habitantes de poblaciones como Cosacá, Sandoná, Linares, Samaniego, Santa Cruz, Guachavez y Ancuyá, ubicados al sector occidental del Galeras, son los que permanecen más expuestos al riesgo de una erupción y de allí que se mantenga la convocatoria de evacuación.