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El país está entrando a su día 14 de cuarentena, y así como hay municipios y departamentos donde prevalecen las sanciones económicas para aquellos que no acaten las medidas de cuarentena obligatoria, hay otros lugares como La Virginia, Risaralda, donde las sanciones pedagógicas son las protagonistas durante el confinamiento.
Las autoridades locales establecieron un tipo de castigo particular para los menores de edad que no cumplan con el encierro obligatorio, al dictaminar que todo aquel, dentro de esta población, que salga de su casa sin justa causa deberá hacer planas en las que escriba 1.000 veces la frase «no debo salir de casa». Esta medida se extenderá a los padres o acudientes del menor.
Según Julio César Rey, comandante de la Policía de La Virginia, «cuando observamos a un menor de edad en la calle, lo que hacemos es ubicar al padre de familia, y los dos son conducidos a la estación de Policía para que a través de un trabajo de programación neurolingüística, como son las planas, ellos repitan entre 500 y 1.000 veces «no debo salir de casa», y en el caso del padre, escribir «no debo dejar que mi hijo salga de la casa»».
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A pesar de que uno de los objetivos de esta sanción sea evitar la imposición de los comparendos económicos, la Policía municipal dejó en firme que las personas que reincidan en esta falta deberán pagar los $900.000 que están establecidos por el Decreto Presidencial.
Esta medida entra en rigor en una semana clave para el país, en la que desde el Alto Gobierno se decidirá si se amplía o no la cuarentena, dependiendo de los avances en la curva epidemiológica.
Otras sanciones pedagógicas a nivel nacional, que han dado de qué hablar en los últimos días, se ubican en Valledupar, donde la Alcaldía promueve que los castigos para las personas que no acaten la cuarentena sean la de dedicarse a labores de limpieza por las calles de la ciudad.