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Posturas sobre la reforma tributaria

Los representantes de diferentes sectores plantearon sus argumentos sobre los impuestos con los que se espera financiar el Presupuesto General de la Nación en 2015.

Foto: LUIS ANGEL

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La regresividad de los impuestos actuales en Colombia, la efectividad de estos y la necesidad de ampliar los ingresos de la nación para financiar los nuevos proyectos del gobierno y el eventual periodo de postconflicto, fueron algunos de los temas que se trataron durante el Conversatorio sobre la reforma tributaria realizado en la Universidad de los Andes.

El evento tuvo panelistas de la talla de Leonardo Villar, director de Fedesarrollo; Guillermo Perry, exministro de Hacienda; Marcela Meléndez, profesora de la Universidad de los Andes; Bruce Mac Master, presidente de la Andi; Andres Escobar, viceministro de Hacienda y David Bojanini, presidente del Grupo Sura.

El punto central de la discusión es que hay un hueco de $12,5 billones en el Presupuesto General de la Nación de 2015, recursos necesarios para financiar, por ejemplo, el proceso de paz y el eventual periodo de postconflicto. Además, las finanzas de la nación se han deteriorado por la caída en la producción de petróleo y por la baja del precio internacional del petróleo, factores que si perduran podrían significar una reducción de $11 billones en el valor de la producción petrolera colombiana, según cálculos del analista de Alianza Valores, Esteban González.

Leonardo Villar explicó que “el gobierno hizo su planificación fiscal bajo supuestos muy optimistas. Un ejemplo de esto es que consideraron escandaloso proyectar bajo el escenario de un precio internacional del petróleo de US$85, lo cual tiene sentido bajo la coyuntura actual porque en menos de dos meses la cotización del hidrocarburo cayó hasta los US$81”.

Asimismo el director de Fedesarrollo planteó que “el impuesto a la riqueza no lo pagan los ricos sino que lo pagan las empresas, lo cual es preocupante porque son el instrumento de generación de ingresos de la economía”.

Es una postura con la que está de acuerdo Bruce Mac Master, porque considera que las empresas son el motor de la economía, porque si miramos hacia el exterior se aprecia que los países más socialistas cuentan con corporaciones muy grandes, como es el caso de China y Corea. Además en una encuesta realizada por la Andi se concluyó que la tasa efectiva que paga la industria es de alrededor de 68%.

Frente a esto David Bojanini, del Grupo Sura, consideró que “bajo referencias internacionales se encuentra que las cargas fiscales a las corporaciones en Colombia es mayor con respecto a los otros países de la región, por lo que gravar a las empresas nacionales implica un problema de competitividad. Es problemático porque las compañías tienen que superar a sus rivales externos bajo un esquema de tributación que pone en desventaja los jugadores locales”.

Por su parte Marcela Meléndez, profesora de la Universidad de los Andes, mostró estudios que indicaron que “en Colombia los impuestos indirectos como el IVA son regresivos y golpean fuertemente a los estratos más pobres del país. Además es claro que un gran problema del sistema colombiano es la cantidad de exenciones tributarias que hay, de manera que sería más conveniente tener una metodología homogénea”.

“Al realizar la comparación internacional encontramos que la tasa del impuesto de renta colombiana está por encima del promedio de Latinoamérica, en cambio la tasa del IVA sí está por debajo con la media de la región. No obstante, el problema es que el recaudo es muy malo, porque se ha encontrado que la productividad es parecida a la de México y Argentina, los cuales son los más ineficientes, pero estamos muy por debajo con respecto a Perú, Chile y Brasil. Lo cual puede ser explicado por la gran cantidad de las exenciones y de evasión que el país experimenta, y para compensar estas distorsiones estamos grabando a las empresas”, señaló Guillermo Perry.

Además el exministro de Hacienda citó una investigación de la OCDE que establece que el “1% más rico en Colombia es superior que el del resto del América Latina, el único que rivaliza con nuestro país es Estados Unidos. El problema es que el gravamen a esta población es muy baja, e incluso la tributación de este segmento ha ido bajando”.

La cuota del gobierno, Andrés Escobar, reconoce que la reforma tributaria no es perfecta, “pero que el gobierno consideró que gravar a las empresas es lo más viable políticamente. También se tiene que tener en cuenta que pensar en el gravamen a los dividendos es una propuesta alterna de algunos expertos. Las cifras de la DIAN sugieren que en Colombia se distribuyen cerca de $7 billones en dividendos lo que equivaldría a un recaudo de $350.000 millones, mientras que el impuesto a la riqueza va a recaudar $6,2 billones”.


jvega@elespectador.com
@camilovega0092

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