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Prohibido pasar a pie, en carro o a caballo

En la vía Girón- Lebrija, en Santander, debería haber rieles y no están. Tampoco hay carretera, puente ni túnel. Lo que si abundan son las placas de restricción al tránsito en cualquier medio.

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En el departamento de Santander, por donde se asoman funcionarios que son capaces de inaugurar puentes temporales como el de Quebrada Seca (Pescadero), puede pasar de todo.

La más reciente demostración es la carta que acaban de recibir del Invías los habitantes de Bocas (Girón), Palmas, El Conchal, Vanegas, Chuspas (Lebrija) y Doradas, Puerto Santos y Provincia (Sabana de Torres), comunidades ubicadas a la vera de lo que hasta la penúltima década del siglo XX fuere la línea del ferrocarril entre el Café Madrid y Sabana de Torres.

Y es que aunque los paramilitares en su momento de apogeo e impunidad desmontaron y se robaron hasta el último metro de los rieles del llamado Ferrocarril de Wilches, para usarlos como cercas y establos, fundirlos o venderlos (excepto los 28 puentes que perduran oxidados), el Instituto Nacional de Vías les prohíbe el tránsito vehicular, a caballo y hasta peatonal por ellos a quienes tienen sus fincas, parcelas o ranchos a la orilla de esa ruta.

“El asunto es que desde hace 25 años el tren no pasa y las poblaciones que se desarrollaron en las antiguas estaciones están incomunicadas por el uso que de ese corredor mantiene el Invías”, dijo a El Espectador Jorge Eduardo Luna, coordinador del Comité Pro Vía Café Madrid-Sabana de Torres.

Según la misiva firmada por Alfonso Luis Vergara Manjarrés, subdirector de Apoyo Técnico: “El Invías ha señalizado prohibiendo el tránsito de personas, bicicletas y vehículos porque los 28 puentes y los 7 túneles no fueron diseñados ni construidos para el tránsito de personas y vehículos. Lo anterior se ve agravado por el estado en que se encuentra esta infraestructura, por el paso del tiempo… Por lo tanto es una obligación del Invías así manifestarlo por medio de las señales informativas, preventivas y restrictivas que fueron instaladas”.

Advierte Vergara Manjarrés que “el corredor no se encuentra cerrado por capricho, sino porque no tiene las condiciones de seguridad (…) de lo anterior se desprende que la prohibición del uso debe ser acatada y respetada y que quien no la cumpla será el único responsable de las consecuencias”.

El Invías refuerza sus argumentos con el anuncio de que “sí está dentro de los planes del Gobierno habilitar el corredor férreo. El Inco (Instituto Nacional de Concesiones) se encuentra estructurando la rehabilitación de éste y otros corredores férreos porque es mucho mas (sic) eficiente y económico el transporte de carga férreo que vehicular. Cómo (sic) se tiene conocimiento de la vulnerabilidad de la comunicación que existe entre Bucaramanga y Barrancabermeja, se va a contratar, en el presente año, el estudio de factibilidad para ampliar el corredor para convertirlo en férreo y vehicular a la vez”.

El Invías recalca que “el corredor férreo es un bien de uso publico (sic) de carácter nacional” y “para cambiar su destinación se requiere de un decreto del Ministerio de Transporte y para que se permita, el corredor debe tener las condiciones técnicas mínimas que permitan su nuevo uso de manera segura”. “Lo contrario —sentencia— sería una irresponsabilidad de los funcionarios que lo permitan y por lo tanto serían responsables de las consecuencias que se tengan del uso del corredor, en caso de accidentes y daños a los usuarios. No se puede cambiar el uso para un sector del corredor férreo porque quedaría el resto, Sabana de Torres-Puerto Wilches, inservible y sin posibilidad de uso porque no comunicaría un punto de producción con un puerto”.

La citada respuesta del Invías se produce como resultado de la carta que en marzo pasado el Comité le envío al procurador general, Alejandro Ordóñez Maldonado, reclamando su derecho a la libre movilización. Sin embargo, su coordinador Jorge Eduardo Luna y otros directivos como Luis Eduardo Valdivieso y Pedro Barroso se muestran pasmados por el pronunciamiento del Invías. “La carta evidencia el desconocimiento del Invías sobre los estudios ambientales y los diseños fase III que ya existen en el tramo Bucaramanga (Café Madrid-Conchal), contratados por el mismo Instituto hace varios años. Y el también desconocimiento de la situación del Café Madrid, donde hoy en día es imposible construir una estación férrea sin tener que demoler viviendas y/o industrias”, señala Luna.

Luna y los habitantes de Bocas, Palmas, El Conchal, Vanegas, Chuspas, Puerto Santos, Doradas, Provincia y Sabana de Torres no se explican por qué razón el subdirector de Apoyo Técnico desconoce que esos estudios ya fueron realizados entres los años 2000 y 2001, así como los diseños fase I entre El Conchal y Sabana de Torres.

Recuerdan además que el ministro de Transporte, Germán Cardona Gutiérrez, prometió en enero pasado una partida de 15 mil millones de pesos para habilitar como corredor vial el corredor férreo.

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